(PR/Pablo Salinas-Santiago Córdoba) «Hay gente que con solo decir una palabra enciende la ilusión y los rosales”, dice el poeta Hamlet Lima Quintana, y concluye su poema “Gente necesaria”, con un contundente: “Y uno se va de novio con la vida desterrando una muerte solitaria, pues sabe, que, a la vuelta de la esquina, hay gente que es así, tan necesaria”.

Palabra por palabra, verso por verso, este poema parece escrito para Roberto Juárez, quien desde hace 42 años preside la Asociación Cooperadora de la Escuela Nº 238.
“El Profe”, como lo siguen reconociendo ex alumnos y ex cooperadores, fue uno de los más fervientes impulsores del edificio propio para la Escuela 238, sueño que verá cumplido el próximo 13 de febrero cuando se inaugure el inmueble de Turner y San Lorenzo, en el barrio Iturbide.
“Yo soy de Carmen y vine a trabajar a Venado Tuerto en marzo de 1981, y en 1983 me incorporé a la Cooperadora, porque era profesor de Ciencias Económicas. Desde entonces nunca más me fui. Me jubilé en 1998 y seguí, y hace 13 a 14 años que soy el presidente”, cuenta Juárez.
Roberto es una máquina de tirar datos. Por ejemplo, que la escuela nació en 1964, y al cumplir los 40 años en 2004, “esa noche, durante una cena que se hizo, empezamos a charlar y nos dimos cuenta que cumplíamos 40 años y estábamos viviendo de prestado en otras escuelas. Entonces surgió la idea de gestionar el edificio propio”.
Esa fue la semilla para iniciar todos los trámites burocráticos y así se presentó el primer proyecto del edificio escolar que se pretendía para la comunidad educativa, tarea que fue encomendada al arquitecto Fernando Paradiso, que por esos días era docente en el colegio.
“Decenas de viajes hice a Santa Fe para gestionar, con expedientes que se perdían y después volvían a aparecer, y tanto ir y venir, hablar con políticos y funcionarios, logramos que en 2014 nos aprobaran el proyecto para comenzar la construcción al final de ese año o principios de 2015”, recordó Juárez.

“En marzo 2015 se comenzó a trabajar, después de un verano muy lluvioso, con fondos nacionales del Plan 900 Escuelas, pero en septiembre empezó a pararse la obra porque había elecciones. Terminó ganando (Mauricio) Macri y todas las obras que estaban en marcha se pararon”, rememoró el cooperador.
Un dato anecdótico de esos tiempos es que “vinieron desde Santa Fe y nos dijeron que se paraba todo, y que no denunciáramos si alguien entraba y se llevaba algo. Así vaciaron todo, se llevaron todo lo que había”, relata el dirigente.
Con el regreso del justicialismo al Gobierno nacional, de la mano de Alberto Fernández, volvió la esperanza de que la obra avanzara, pero pandemia de por medio todo quedó en espera. Recién en agosto de 2022 volvieron los obreros, pero en mayo de 2023 la historia volvió a repetirse.
En ese interín, en una visita que el entonces gobernador Omar Perotti realizó a la ciudad, les aseguró que “esta obra se termina porque la plata está, y si no la pone la Nación la pone la Provincia”, pero todo quedó en promesa, una vez más.
El último anuncio fue el realizado por el ministro Enrico en diciembre del año pasado, ante lo cual Juárez le dijo cara a cara: “Esta vez tengo toda la fe de que esto se va a terminar porque estamos corriendo con el caballo del comisario. Esta vez el anuncio es de alguien de acá, uno nuestro, lo vemos todos los días. Y él me dijo que sí, que esta vez se iba a terminar y que para el 2026 se podría inaugurar. Tengo que reconocer, nobleza obliga, que este chico (Enrico) prometió, dijo tal fecha y en esa fecha está la obra”.
Su entusiasmo fue superior cuando se enteró que la Provincia también se encargó de todo el mobiliario para la nueva escuela.
“Sin el trabajo de los directivos no se hubiese podido hacer nada. Todos trabajaron mucho, cada una con su impronta, para que esto se cumpliera”, agradeció Juárez.
El sentimiento del veterano cooperador es similar al del resto de la comunidad educativa de la 238: “Tengo una gran emoción, una inmensa alegría, porque para nosotros es un logro maravilloso. Yo, que ya soy bastante grandecito, pensaba que ya no iba a llegar a verlo terminado. Es una escuela hermosa que cubre todas las necesidades. No le falta nada, sólo falta que los chicos vayan a su casa”.











