(PR) Cada temporada veraniega se encienden las alarmas por la aparición de alacranes en las viviendas, animales que en su gran mayoría tienen una picadura dolorosa, pero no mortal para los humanos.

Revisar y sacudir las prendas de vestir y el calzado antes de su uso, especialmente si han quedado tiradas en el suelo; sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebé; tener precaución cuando se examinan cajones o estantes; evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes, son algunas de las recomendaciones más comunes para evitar ataques de estos animales.
“En esta época de verano lo que más atendemos son casos de picaduras de alacrán. Estas son especies que vinieron para quedarse”, describió el médico infectólogo Daniel Agostinelli.
El profesional detalló que la especie de alacrán más común en la zona es “Tityus trivittatus”, que “tiene un veneno que puede generar complicaciones, por eso hay que tener precaución, realizar fumigaciones periódicas y realizar limpiezas profundas”.

Un dato importante que ofreció Agostinelli es que el antídoto para la picadura de alacrán sólo se encuentra disponible en el Hospital Regional Alejandro Gutiérrez.
Además, recomendó que ante una picadura hay que aplicar hielo y concurrir rápido al Hospital o centro de salud más cercano, para ser atendido y evaluado a la brevedad. Si es posible, llevar el ejemplar o una foto para que pueda ser identificado, ya que no todos los alacranes son iguales.
“Los niños son más sensibles a las picaduras por alacrán, por eso hay que evaluar el estado clínico de la persona, aunque es muy raro un accidente grave por alacrán en una persona adulta, pero igual en base a esta evaluación se decide si se aplica el antiveneno que sólo se consigue en el Hospital, y no está disponible en el sector privado de salud ni en farmacias”, remarcó el médico.

Como datos adicionales, Agostinelli apuntó que los alacranes tienen hábitos subterráneos, por lo cual es muy común encontrarlos en desagües, cloacas y rejillas.
En este marco, la recomendación dentro de las viviendas es utilizar rejillas sanitarias o proteger los desagües con tela mosquitera; controlar las entradas y salidas de cañerías, así como las aberturas y hendiduras; colocar burletes en puertas y ventanas; y revocar las paredes, reparar las grietas en pisos, paredes y techos.
En los alrededores de las viviendas: Mantener limpio y ordenado los patios y alrededores; no acumular basura y limpiar periódicamente; revisar cuidadosamente la hojarasca y los escombros y evitar juntarlos con las manos; tener especial cuidado cuando se examinan lugares oscuros y húmedos; pueden utilizarse aves de corral (gallinas, patos, gansos) como predadoras naturales; y como última alternativa y con asesoramiento especializado, se pueden aplicar plaguicidas de baja toxicidad.









