La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) expresó su «profunda preocupación» ante lo que definió como una «prolongada falta de definiciones» en la negociación salarial del sector olivícola en las provincias de La Rioja y Catamarca.

«El proceso, que se viene dilatando desde octubre de 2025, pone en riesgo el inicio y desarrollo normal de la cosecha de aceituna», advirtieron desde el gremio que conduce José Voytenco.
La UATRE precisó que el último martes 3 de febrero se llevó a cabo una nueva audiencia de la Comisión Asesora Regional N° 13 (Catamarca / La Rioja), presidida por la presidenta alterna Cristina Zamora. El encuentro fue en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca.
Allí estuvieron representantes de UATRE Catamarca y La Rioja, mientras que por el sector empleador asistió CAME, representada por Bibiana Marabini. A la reunión faltaron la Sociedad Rural Argentina y la Federación Agraria, delegación Catamarca.
Según la UATRE, «en el encuentro, el sector empresario retrocedió respecto de propuestas anteriores y ofreció 4.800 pesos brutos por cajón de aceituna de mesa (sujeto a descuentos), valor que resulta claramente insuficiente. Previamente habían propuesto 5.200 pesos y luego 5.500 pesos, sin que ninguna de estas cifras fuera aceptada por la parte trabajadora”.
El gremio rechazó dichas ofertas y mantuvo su reclamo de «6 mil pesos por cajón de aceituna de mesa (mejorando incluso valores previos planteados), reconociendo la necesidad de una recomposición salarial que contemple la realidad económica actual”.
Además, subrayó que este valor también guarda relación con el valor del cajón acordado semana pasada para la aceituna en Mendoza: 6.472 pesos la criolla y 5.436,52 pesos la aceitera.

Desde la representación sindical se sostuvo que las propuestas empresarias no se condicen con el contexto inflacionario ni con los valores de campañas anteriores, y mucho menos con la canasta básica familiar, que marca -según el INDEC- que en diciembre una familia tipo necesitó 1.308.713 de pesos mensuales para no ser pobre, lo que evidencia el fuerte deterioro del poder adquisitivo de los salarios rurales.
De este modo, «ante la marcada diferencia de posiciones, no fue posible arribar a un acuerdo, quedando las negociaciones en cuarto intermedio para el 5 de febrero a las 10», agregaron desde el sindicato.
«La UATRE reafirma su compromiso con el diálogo responsable y serio en cada instancia paritaria, pero exige al sector empleador una respuesta acorde a la realidad que enfrentan las trabajadoras y trabajadores rurales: salarios dignos, justos y que garanticen condiciones laborales adecuadas para el esfuerzo diario que realizan en la cosecha», afirmaron desde el gremio.
Por último, remarcaron: «UATRE continuará defendiendo con firmeza el derecho a una recomposición salarial equilibrada que brinde certidumbre al sector olivícola y evite cualquier afectación a la producción y al empleo rural en La Rioja y Catamarca».
Con información de InfoCampo









