(PR/NM) Un hombre de 49 años, identificado como Miguel Ángel Medina, fue condenado a 11 años de prisión por amenazar y golpear a su expareja en Venado Tuerto. Así fue resuelto por el juez Adrián Godoy en un juicio oral y público que finalizó este lunes en los tribunales de la ciudad. En uno de los hechos que cometió, utilizó un arma de fuego y en otro, un cuchillo.

La fiscales que representaron al MPA en el debate fueron Luciana Del Greco y Maya Vuletic valoraron la sentencia condenatoria y señalaron que «el monto de la pena impuesto es similar a los 13 años que habíamos pedido en nuestros alegatos». Por otra parte, adelantaron que esperarán «los fundamentos del magistrado para analizar los motivos que lo llevaron a resolver cómo lo hizo”.
Medina fue condenado como autor de los delitos de amenazas agravadas reiteradas, por el uso de arma, en dos hechos; lesiones leves dolosas doblemente agravadas, por el vínculo y por violencia de género; amenazas simples reiteradas, dos hechos, y tentativa de lesiones graves dolosas doblemente agravadas, por el vínculo y por violencia de género.
Violencia de género
«Logramos acreditar el contexto de violencia de género en el que vivía la mujer, quien sufrió hechos muy graves, tal como lo había señalado ella misma en reiteradas oportunidades durante la investigación», subrayó Del Grecco.
«Los testimonios que la víctima brindó y ratificó fueron confirmados con las declaraciones de los dos hijos en común que tiene con el condenado, con los dichos de una vecina y con el informe pericial de los teléfonos celulares», remarcó la fiscal.
Del Grecco precisó que «en octubre de 2023, la víctima y el condenado finalizaron una relación de pareja de 30 años, en el marco de la cual tuvieron dos hijos que ya son mayores de edad».
Asimismo, indicó que la investigación de los ilícitos se inició a partir de que la víctima radicó una denuncia en mayo de 2024 en la sede de la Comisaría de la Mujer. «En el primero de ellos, Medina fue a la casa de la víctima, le tapó la boca con la mano y le apuntó en la frente con un arma de fuego, mientras le decía que la iba a matar porque, supuestamente, ella estaba en pareja con otra persona», relató la fiscal.
Luego, señaló que «días después, Medina ingresó a la casa de la víctima en plena madrugada y sin autorización de ella». En tal sentido, agregó que «la agredió físicamente, le apoyó un cuchillo en el cuello y le produjo un corte en la mano».
«El tercer ilícito también fue en mayo de 2024, cuando Medina ingresó nuevamente a la casa de la mujer, le tiró alcohol en la cara y prendió un encendedor. No logró su objetivo porque llegó uno de los hijos de ambos», sostuvo.
La fiscal del MPA especificó que «los ilícitos continuaron el 8 y el 9 de mayo, con amenazas a través de mensajes enviados a ella y a uno de los hijos de ambos a través del teléfono celular».









