(PR) El consumo de carne vacuna en Argentina se está convirtiendo en un lujo para muy pocos. A modo de ejemplo en el comercio “Pollo Campo” informaron que por cada kilo de carne bovina se pueden comprar 3 kilos de carne de pollo. Una diferencia para nada despreciable en tiempos de vacas flacas, valga la paradoja.
Cristian, uno de los propietarios del negocio comentó que, como ya se viene notando desde hace varios años, el consumo de carnes alternativas como el pollo y el cerdo van repuntando frente a los tradicionales cortes vacunos.

Un dato relevante de estos tiempos es el mayor consumo de carne porcina, en sus diferentes cortes. “El cerdo se metió mucho en la dieta diaria de las personas porque tiene otro costo, un costo que no tiene nada que ver con el valor de la carne de vaca de hoy”, apuntó el comerciante.

Para ofrecer mayor variedad de productos, en Pollo Campo también están ofreciendo alternativas culinarias como pollo arrollado, muslos rellenos, pechugas rellenas, albóndigas y hamburguesas.
El recorte presupuestario familiar es tan grande que durante la semana los vecinos buscan los cortes más baratos y promociones, y como alternativa de fin de semana se vuelcan a la pata muslo o pollos enteros, para tratar de seguir manteniendo la tradición del asado del domingo.
“Lo único más económico es el recorte, la carcasa del pollo, que eso también lo buscan mucho, porque si bien salen carnosos, algunos lo hierven, lo usan en empanadas, le dan una vuelta de rosca. A lo mejor antes no lo consumían o lo buscaban para los perros, pero ahora eso ya no se ve tanto”, graficó el carnicero.
Pollo Campo cuenta también con un establecimiento propio, llamado El Charito, donde tienen criadero de cerdos y producción de huevos de gallina.
“Estamos notando mucho el aumento del consumo de cerdos, porque por ejemplo tenemos lechones, y para una peña se juntan 10 o 12 personas y les resulta mucho más económico que la carne de vaca”, apuntó Cristian.

También está en aumento el consumo de huevo, que en la actualidad argentina se convirtió en una proteína barata.
El comerciante pronosticó que el consumo de carnes alternativas seguirá creciendo en el país “porque no hay miras de baja en el precio de la carne de vaca, porque lleva más tiempo producir un animal, entonces eso también influye para poder acomodarse al mercado”.
En pesos constantes y sonantes, el kilo de pechuga de pollo cuesta en Pollo Campo 13.900 pesos, y la pulpa de cerdo 13.800; y para los peñeros el kilo de lechón limpio está en 13 mil pesos.
En la parte de la cadena como productores, el comerciante reconoció que también han tenido algunos aumentos en insumos y costos fijos del establecimiento, y “esos cargos uno trata de no volcarlos, pero a la larga lo tenés que hacer, porque si no tu margen de ganancia es cada vez más pequeño”.














