(PR/Norma Migueles) Un sujeto acusado de dos hechos de “abuso sexual simple y gravemente ultrajante reiterados” y “abuso sexual simple y gravemente ultrajante agravado por ser el encargado de la guarda y haber sido cometidos contra una menor de dieciocho años de edad aprovechando la situación de convivencia preexistente con la misma” fue condenado en primera instancia a la pena de 13 años de prisión por el tribunal integrado por los jueces Silvina Marinucci, Lorena Alicia Garini y Mauricio Clavero, la semana pasada en Venado Tuerto.
La fiscal de la causa, que data de 2017, fue Florencia Schiappa Pietra, con la asistencia de la Dra. María Eugenia Basso, en tanto que la abogada Ana Maria Regidor, representó a la querella y el abogado Ignacio Blanc Codina, asistió al acusado.
La denuncia fue realizada por la familia paterna de una de las víctimas, hija de la mujer que convivía con el acusado y la de sus primas quienes también sufrieron similar acoso y abuso sexual del acusado.
Según la presentación de la fiscalía y abonado por la querellante, la niña hija de la pareja del acusado tenía 13 años de edad al momento de la denuncia y sufría los abusos desde su corta edad, cuando su madre comenzó a convivir con el hombre, hasta que no soportó la situación y se fue a vivir con su padre y contó a su familia paterna la situación que venía sufriendo al igual que sus primas en momentos en los que la iban a visitar y que generó incluso el alejamiento porque ya eran preadolescentes y entendían la mala intención de los manoseos, que se reiteraban cada vez que iban a la casa.
Schiappa Pietra, indicó que “la conducta abusiva en relación a la niña abusada comenzó cuando tenía cuatro años de edad aproximadamente. Que ocurría casi diariamente cuando era pequeña y con menos frecuencia cuando fue creciendo y entendía que lo que ocurría no era normal. Es decir, fue abusada durante 9 o 10 años aproximadamente”.
La chica perdió todo vínculo con su madre, -quien cree en la inocencia del acusado-, y sufre hasta el día de hoy las consecuencias de la denuncia efectuada que provocó la pérdida de ese lazo familiar como así también con sus hermanas. De la misma manera, la familia ha quedado desmembrada conforme lo expuesto en el debate a través del relato de testigos como así también de las víctimas.
El tribunal acordó que la pena que correspondía al abusador era de 13 años de prisión además de ser incluido en el registro de ofensores sexuales. Un dato no menor es que las víctimas tuvieron la oportunidad de asistir al juicio y brindar su testimonio en forma presencial ante el Tribunal.
En libertad
Cabe aclarar que el ahora condenado transitó el proceso en libertad, pero tras la condena, la fiscal solicitó que quede detenido ante el posible peligro de fuga por el monto de la pena. El tribunal hizo lugar al pedido, pero indicó que permanecerá en libertad hasta tanto la Cámara resuelva si corresponde.




