(PR-Norma Migueles) Absolutamente consternada por el caso del policía que se encontraba en estado gravísimo tras ser baleado en un control, la jefa de la Unidad Regional II, Margarita Romero, reveló que dos de los cuatro detenidos son adolescentes de 16 y 17 años a quienes se les secuestraron pistolas y ametralladoras.
Además, llamó la atención del Poder Judicial para que las situaciones delictivas no queden impunes. “Hay cuestiones que no pueden pasar. El policía hace su trabajo, pero lo que la Justicia decide no está en nuestras manos”, sostuvo en su reclamo de mayor severidad.
Sanabria había participado de un operativo conjunto de identificación de vehículos junto a efectivos de otras reparticiones. En ese marco quiso identificar a los cinco ocupantes de un Peugeot 206 en Arijón al 400 y desde el interior dispararon una lluvia de balas, recibiendo numerosos impactos. Este viernes a la mañana lo operaban en el HECA por las entre 8 y 10 heridas que presentaba.
Buscan al quinto
Por su parte el ministro de Seguridad Jorge Lagna, quien se acercó al HECA para conocer la evolución del policía herido, aseguró que están cerca de detener al quinto participante del ataque.
El ministro, en diálogo con el programa De 12 a 14, de El Tres, también admitió que estos jóvenes, serían integrantes de una banda narco importante del sur de la ciudad, aunque no mencionó cuál. «Es una línea de investigación muy fuerte», afirmó.
Respecto a si el agente de la Motorizada contaba con el equipo necesario y en condiciones, Lagna aseguró que sí. “El problema no fue el chaleco sino que fue la posición de tiro. Cuando él se acerca al auto, le tiran casi en movimiento y su costado queda desprotegido. Es una acción cobarde, demencial y que merece que se pudran en la cárcel”, sostuvo Lagna.




