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Apellidos irlandeses, ingleses y alemanes en las primeras calles de Venado Tuerto

(Pablo Salinas) La nomenclatura de las primeras 20 calles de Venado Tuerto son el reflejo de un homenaje que el fundador Eduardo Casey le quiso hacer a sus principales amistades políticas y económicas, aún cuando la mayoría de los pobladores originales eran criollos.

En los planos del pueblo elaborados por el agrimensor Ralph Warnes y presentado por el apoderado de Eduardo Casey, Celestino Rosas, ante el Departamento Topográfico de la provincia, figuran los nombres que llevaría cada calle entre los que predominaban los apellidos de origen irlandés, inglés y alemán.

“Curiosamente la conservación de la memoria del origen del fundador de la ciudad y de los irishman (irlandeses) que poblaron estos campos, tuvo un lugar reducido a la hora de designar los espacios. A pesar del origen irlandés de Casey, sólo unas pocas calles que conformaron el plano original tuvieron apellidos de ese origen”, se establece en el libro “Venado Tuerto y su nomenclatura”, coordinado por las investigadoras Gladis Mignacco y Alejandra García.

En este trabajo de investigación, del que también forman parte Jorge Carmelich, José Favoretto y Silvia Vega, se precisa que “de las 20 calles que conformaron la primitiva urbanización solo cinco tuvieron esa ascendencia (irlandesa): Casey, en clara alusión al fundador; Brown, en obvia referencia al gran marino irlandés (figura de culto de los inmigrantes de ese origen que lo utilizaban para bautizar cuanto club o asociación tuviera lugar en estas tierras); Turner, que fue uno de los pioneros de la fundación de Venado Tuerto; y Gahan y O’Farrell, que además de ser apellidos importantes de la colectividad irlandesa, tenían estrecha relación con Casey”.

 Nombres de mujeres

En el detalle de la nomenclatura original de la ciudad hay un segundo grupo de calles con nombres femeninos: María, Inés y Catalina.

En este sentido, no se logró determinar si estas nominaciones tienen ligazón con alguna cuestión religiosa por el marcado fervor católico irlandés, o hacen referencia a familiares cercanos al fundador (su madre y su mujer compartían el nombre María, e Inés era el segundo nombre de su esposa).

“Las doce calles que completaban el cuadro tenían una procedencia más variada, las había de origen inglés y alemán. Pensamos que la calle Warnes hacía referencia al diseñador del primer plano de la ciudad y Fair y Runciman a importantes hombres de negocios ligados a Casey, mientras que sobre la calle Klappenbach encontramos un personaje con dicho apellido pronunciando un discurso en el distinguido Club de Caza de Buenos Aires”, se especula en el libro coordinado por García y Mignacco.

 Ingleses homenajeados

En cuanto al apellido Fair, las investigadoras lograron determinar que “era el propietario de la Estancia el Espartillar, además de presidente del directorio de la South American Land Company, ligada al negocio de la venta de tierras de otro de los emprendimientos de Casey, los campos de Trenel en el territorio de la Pampa”.

En cuanto a Inglis Runciman “era el representante de la South American Land Company Limited de Londres, o sea de los intereses británicos en las operatorias de Casey”, apuntan las investigadoras.

Otra de las primeras 20 calles de Venado Tuerto llevaba el nombre de Tetley apellido correspondiente a un socio del Polo Atletic Club, en tanto que la calle Tebbut, correspondería a un socio de Casey de origen inglés, aunque ese mismo apellido también aparece en el grupo de personas que en 1882 inspeccionaron los campos del Venado Tuerto.

Entre las primeras arterias del plano original también aparece el apellido Krable, aunque las investigadoras opinan que “bien podría tratarse de George Drable, empresario británico recompensado por Urquiza con 15.000 leguas en el sur santafesino, adquiridas por su apoderado Miguel Rueda, a cambio de uniformes para la tropa en la Batalla de Caseros”.

En el primer plano aprobado el 26 de abril de 1884 por la provincia también figuraban las calles Hartier, Huxtable, Cooper, Kimball y Harris, apellidos sobre los cuales los autores de “Venado Tuerto y su nomenclatura” sólo pudieron determinar que “estos nombres no formaron parte ni de los primeros propietarios de la campaña ni de los primeros pobladores del poblado”.

 Sin memoria

“El análisis de estos epónimos nos da una proyección del patrón de colonización y explotación de estas tierras. Los nombres de las calles de este pueblo de mayoría criolla eran apellidos que formaban parte de la red de amistades políticas y económicas ligadas a su fundador, Eduardo Casey, en sus negocios. Es por ello que podemos acordar que la colonización de estas tierras –al igual que una invasión– descartó la toponimia original, con lo cual obró como un hiato en relación a la conservación de la memoria de las mismas”, razonan los investigadores venadenses.

 Planta en damero

En cuanto a la diagramación del pueblo hecha por Warnes, “seguía el antiguo modelo de la planta en damero de la colonización española, que ubicaba en el centro del espacio una plaza principal rodeada por manzanas de cien metros de largo cada una (96 en realidad) y cuatro plazas en cada uno de los puntos cardinales que marcaban el fin del espacio urbano”.

En torno a este espacio central venían las quintas y las chacras (las primeras medían entre 3 y 5 hectáreas, y cada una de las segundas unas 40 hectáreas). Si bien todos los cálculos estaban hechos para que el pueblo siguiera creciendo en base a este ordenamiento, la llegada del ferrocarril rompió todas las reglas.

“Sabemos que en aquella época el centro de los pueblos debía estar frente a la estación de trenes. Casey, contemporáneamente a la fundación de Venado Tuerto, cuando efectuó la traza de Arroyo Corto, dejó asentado en el acta de diligencia de mensura que el centro del pueblo debía estar frente a la estación de ferrocarril. En Venado Tuerto esto no pudo ser así”, se puntualiza en el libro “Venado Tuerto y su nomenclatura”, tomando como base de esta información al historiador Roberto Landaburu.

 Nombres originales y actuales

Al pasar en limpio los nombres de las calles de la primitiva urbanización y compararla con la nomenclatura actual hay algunos datos llamativos.

Por ejemplo, la original calle Casey es la actual Hipólito Yrigoyen-Marconi; en tanto que Turner es Alvear en la actualidad. La calle Gahan es hoy en día López; O’Farrell es ahora España, y Brown sigue conservando el nombre original.

Las calles con nombres de mujeres también cambiaron de nomenclatura. María es ahora 9 de Julio; Inés es actualmente Pueyrredón; y Catalina es calle Maipú.

Las doce calles restantes tenían nombres de procedencia inglesa y alemana: en el caso Warnes se convirtió en Chacabuco; la calle Fair es ahora Casey-Estrugamou; Runciman lleva ahora el nombre de Belgrano; Klappenbach es Mitre; Tetley ahora es calle San Martín; y Tebbut pasó a llamarse Colón.

Las restantes seis cuadras también cambiaron su denominación: Hartier ahora es 25 de Mayo; Huxtable se llama Saavedra; Krable es calle Castelli; la original Cooper se transformó en Moreno; Kimball en Lavalle, y Harris hoy en día es Azcuénaga.

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