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Así nos roba Clarín

Pulpo mediático. Clarín y sus tentáculos.

El Grupo Clarín además de ser propietario de medios de comunicación es el operador de cable más importante, con control sobre más del 60 por ciento de los abonados del país. En virtud de esa posición cuasi monopólica se constituyó en el principal formador de los precios que se pagan por el servicio de televisión por cable. El titular de Venado Visión SA, Fernando Genghini relató los pormenores de este negocio del cuál son rehenes millones de argentinos. Una realidad que plantea la urgencia por poner en vigencia plena la nueva ley de medios audiovisuales.

 Región- La mayoría de los lectores identificarán la marca Clarín con el conocido matutino de tirada nacional o con sus señales más conocidas: Canal 13, TN, Radio Mitre. Pero el Grupo Clarín es un monstruo económico cuyos tentáculos se meten en distintos negocios, entre ellos la televisión por cable (por medio de sus empresas Multicanal, Cablevisión, Teledigital) y de la digital (a través de Direct TV). Controlan más del 60 por ciento del mercado de abonados al servicio de cable en todo el país y en virtud de esa posición dominante (y al hecho de que son propietarios de muchos de los canales que forman parte esencial de la grilla televisiva), se constituyen en los verdaderos formadores de precios en la televisión por cable. PUEBLO Regional dialogó con Fernando Genghini, empresario venadense que conoce la intimidad del negocio por ser competencia de Clarín desde los años ’90 y sobrevivirlo. Mediante su relato, alejado de cualquier tipo de cuestión principista, y poniendo algunos reparos, deja planteada la necesidad de que la nueva ley de servicios audiovisuales comience a aplicarse, si bien se preocupa en aclarar: “Yo no soy kirchnerista”.     

 Reos de la propiedad (de Clarín)

Mediante al menos tres herramientas el Grupo Clarín se erigió como el poder monstruoso que es hoy: el monopolio del fútbol, el control del servicio de la televisión por cable y su particular forma de manejar la información. El inicio del camino hacia la democratización del sistema de medios de comunicación, aparentemente, fue la nacionalización de la televisación del fútbol.

 PR: ¿Cómo influye en el negocio de la televisión por cable la intervención del Estado y el fenómeno del “fútbol gratis”?

FG: Primeramente quiero aclarar que el fútbol es gratis solo para el televidente y no para el operador. Para nosotros tiene un costo, si bien ya están diciendo que el contrato va a valer un cuarto de lo que valía antes (cuando lo tenía Clarín). Después de la intervención del Estado sin dudas van a bajar los precios de los abonos. Tienen que bajar. Por supuesto nosotros no, porque no aumentamos desde hace un año; pero las plazas de alrededor tendrían que bajar por lo menos 15 pesos”.

 PR: ¿Qué incidencia tuvo el hecho de que Clarín tuviera el monopolio del fútbol en su carrera por el control de los cables y de los medios en general?

 FG: El Grupo Clarín tenía lo más importante de todo el negocio del cable en este país, que es el monopolio del fútbol. Acá nadie se pone un cable que no tenga dentro de su grilla el fútbol. Así que al ser los únicos utilizaban esa herramienta para distintas maniobras de deslealtad comercial, para crecer ellos y además de fundir a cualquiera que quisiera competirles terminar comprándole el cable. Porque cuando vos eras un empresario de cables y querías tener fútbol en tu grilla se lo tenías que comprar a ellos, y te lo cobraban lo que querían. La misma empresa que te proveía a vos de una señal, también era dueña de la empresa de cable con la que competías. Eso es competencia desleal.

 El monopolio del fútbol

 PR: ¿Qué incidencia tenía para las finanzas y el funcionamiento de Clarín “el negocio del fútbol”?

FG: El fútbol era ‘la caja’ de Clarín, porque ellos a los clubes les decían “tomen 300 millones” y vendían por 5.000 millones. Así fue como fundieron a los clubes. Ese era un muy buen comienzo como para bancar la estructura de negocios en todo el país. Hicieron lo que quisieron y comunicaron lo que a ellos les convenía en términos de negocios. Imaginate cómo funcionaba el asunto: el diario más poderoso, los canales más poderosos, el fútbol y más del 60 por ciento del negocio de la televisión por cable.

  Por Clarín pagamos lo que pagamos por el cable

El monopolio de la transmisión del fútbol junto con sus empresas en el rubro de la provisión de televisión por cable, le permitió a Clarín fundir a los pequeños y medianos “cableros” del interior; quedándose con el 65 por ciento del negocio en todo el país. Esa posición dominante, junto al hecho de que además es propietaria de las señales televisivas de mayor importancia, colocan a ese grupo económico en el sitio de total y absoluto generador de precios, porque en los lugares en que es monopolio (como por ejemplo en Firmat y Rufino) cobra un precio y donde compite con otra empresa de cable cobra mucho menos, utilizando herramientas de deslealtad comercial para provocar la bancarrota de sus competidores.

 PR: ¿Cómo es que se dio este proceso de concentración en la propiedad de los cables del país?

FG: Ellos son dueños de los cables que fueron comprando a través de las técnicas de ‘dumping’ y con el negocio del fútbol, quedándose con las mejores plazas. Las plazas que tienen menos de tres mil abonados no le interesan (a excepción de aquellas que tienen que ver con el paso de la “fibra óptica”, como Firmat y Rufino). Se quedaron con Rosario, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza. Acá en Venado Tuerto yo no le vendí en su momento entonces le compito. En las plazas donde ellos compiten el abono está en 63,72 pesos y donde no compiten está en 106 pesos. Caso Firmat  que el abono al cable está en 106,80 pesos, caso Rufino que está 89 y 103 pesos, caso Casilda que está 106 pesos y caso Rosario que está 86,80 pesos (allí ellos son dueños de las dos empresas: Cablevisión y Multicanal).

 PR: ¿Cómo es esta estrategia de “competencia desleal” para quedarse con todo?  

FG: Yo tengo que comprarles a ellos distintas señales. Dependo de ellos en cierto sentido. Pero mientras ellos me van aumentando yo no puedo aumentar el abono en mi plaza porque ellos lo dejan bajo y si aumento la gente se me pasa a la empresa de ellos. Ellos me aumentaban, por ejemplo, el precio del fútbol mensualmente y yo no podía trasladar ese costo. Entonces llega un momento en que tu nivel de costos es tan alto que al no poder subir tu abono como suben las otras plazas, tu margen es imposible de mantener. Así te sacan los abonados o te obligan a que te fundas. Y sin hacer nada, solo subiéndote los precios de las señales de ellos. Te obligan a venderle la plaza.

 La “amenaza” de Telecom y Telefónica

PR: ¿Por qué cree que es un riesgo la posibilidad de que las telefónicas entren al negocio del cable?

FG: Porque las telefónicas son dueñas de las fibras ópticas que unen todo el país. Si entran en los medios de radiodifusión habrá un problema que es que ellos van a poder lograr el “triple play”, van a tener televisión, teléfono e internet. Hasta ahora lograron tener  teléfono e internet pero no televisión. El negocio para ellos es el de la telefonía e internet, pero teniendo todo el cableado de la fibra óptica no tienen costos para ofrecer también la televisión. Si logran ingresar van a competir con  más ventajas casi Clarín, y eso en lugar de favorecer al pequeño lo perjudica. Y si no hay competencia el abonado también se perjudica porque le fijan los precios altos.

PR: ¿Esta concentración de medios cómo se desactiva?

FG: Según la nueva ley van a tener que vender parte de sus paquetes de abonados y partes de sus licencias de canales. La ley dice que no pueden tener más del 33 por ciento del mercado. En eso sí la nueva ley es altamente positiva. Clarín a través de sus empresas de cable tiene el control de más del 60 por ciento del mercado de cable. Fijan los precios que quieren, y ponen los contenidos que quieren. Eso tiene que limitarse ¿Pero que pasa si Clarín hace un acuerdo con Telefónica y le vende ese 30 por ciento? El 33 va a ser de Clarín y el 30 de Telefónica, y entre los dos van a seguir siendo un monopolio.

 Nota del Editor: al cierre de esta edición varios de los reclamos de Genghini están siendo tema de debate y serían modificados. La nueva ley de servicios audiovisuales fija un límite a los operadores de cable respecto al porcentaje de abonados que pueden tener para que no se generen nuevas situaciones monopólicas. Fija la obligación a las telefónicas de asegurar la competencia poniendo al servicio de algún competidor la fibra óptica garantizando que haya competencia. También establece la obligación de que estos “canales extranjeros” fijen su residencia en el país, se constituyan como personas jurídicas aquí y tributen en nuestro territorio.

   

Cámara para los amigos y “el infierno” para el enemigo

PR: ¿Cómo opera Clarín con los contenidos? ¿Cómo controlan el tema de los canales que difunden?

FG: Ellos son generadores de opinión. Desde Buenos Aires te dejan ver lo que ellos quieren. Vos te creés que mirás lo que querés, pero no. Te ponen o no en la grilla según les convenga o se les antoje. Si sos dueño de un canal tenés que arreglar con ellos porque además de ser los dueños del fútbol y de tener el 60 por ciento del mercado argentino de cable, y súmale otros 650.000 abonados que son de Direct TV, que también es de ellos, te ponen o no en la grilla según se les antoje. Y si no te ponen en su grilla te fundiste porque no accedes a todas las plazas más importantes y no te ve nadie.

 Reos de la propiedad (de Clarín)

Posiblemente los operadores de cable mencionados a continuación atraviesen situaciones de abuso similares a las mencionadas por Genghini en el artículo central de estas páginas. Los precios aquí reflejados pueden presentar variaciones debido a la diferente cantidad de canales que componen la grilla televisiva en cada. Lo que se intenta plantear con la difusión de estos precios comparativos es cuánto más virtuosas se dan las condiciones de mercado cuando existe competencia como en Venado Tuerto. De estos precios uno de los responsables es el Grupo Clarín por ser el principal proveedor de los operadores de cables y venderles las señales televisivas en condiciones más que abusivas.

 

Venado Tuerto: 63,72 pesos (Teledigital, del Grupo Clarín).

Firmat: 106,80 pesos (Cablevisión, del Grupo Clarín).

Amenábar: en febrero pagaban 105,80 pesos (dependen de Rufino y la empresa es Teledigital, del Grupo Clarín).

Chovet: 98,44 pesos (Televisión Digital Codificada).

Sancti Spíritu: 78 pesos (Teleradiodifusora del Sur).

Carmen: 66 pesos (VCC, Video Cable Carmen). 

Murphy: 106 pesos (Televisión Digital Murphy).

Elortondo: 55 pesos (Cooperativa de Provisión de Energía Eléctrica y otros Servicios de Elortondo Limitada).

Melincué: 64 pesos (TDC).  

Chapuy: 100 pesos (TRC).

Santa Isabel: 66 pesos (Venado Visión S.A.).

San Gregorio: 75 pesos (Cablevisión de Centenario).

Maggiolo: 69 pesos (Video Cable Color Maggiolo).

San Francisco de Santa Fe: no hay televisión por cable. Los que tienen, contratan con Direct TV (del Grupo Clarín).

Rosario: 106,80 pesos (Cablehogar, del Grupo Clarín). La otra empresa (Multicanal) también es de Clarín.

DIRECT TV: abono base 122,98 pesos (del Grupo Clarín).