(PR/Andrea Acedo) El 16 de noviembre se celebra el Día Internacional para la Tolerancia, una efeméride instaurada por la ONU en 1995, para conmemorar la Declaración de Principios sobre la Tolerancia. Esta galardonada foto de 1967, tomada por Rocco Morabito, fue titulada «El beso de la vida». Muestra a dos operarios eléctricos en la parte superior de un poste de electricidad. Ellos habían estado llevando a cabo el mantenimiento de rutina cuando uno de ellos recibió una descarga eléctrica y quedó sin vida. Su compañero lo reanimó dándole respiración boca a boca. La imagen se ha prestado a múltiples malinterpretaciones y es un ejemplo de los razonamientos faltos de tolerancia que recibió en su momento.
La Declaración de Principios sobre la Tolerancia dice que la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, sino el respeto a las creencias, cultura y opiniones de los otros, así como también es un Derecho Humano, por lo cual es inalienable y lo que demuestra es que las personas son naturalmente diversas y solo en el marco de la tolerancia podrán convivir.
El mundo actualmente se encuentra en conflicto. Palabras como xenofobia, discriminación, homofobia, aparecen a diario en los titulares.
La humanidad parece haberse vuelto más intolerante, rechazando al que es diferente, sin darse cuenta de que cada individuo en el mundo, es por definición, diferente. Hermanos de una misma familia pueden desarrollar cualidades muy distintas los unos de los otros. Los hobbies que practica una persona no son los que gustan o practican la gran mayoría. Nuestros cuerpos tienen unas características que los pueden volver especialmente hábiles para alguna actividad y torpes para otras. Es más, cada ser humano aprende de forma diferente, porque su proceso cognitivo es muy distinto al otro.

Ser diferente no es malo, lo que es realmente malo, son los prejuicios que se crean alrededor de aquellas personas que realizan acciones que no conocemos o entendemos. Bien sea por creencias religiosas, culturales o de género.
El Día Internacional para la Tolerancia, es una fecha que busca desembarazarnos de esos prejuicios e intentar entender al otro.
El beso de la vida
Esta galardonada foto de 1967, tomada por Rocco Morabito, fue titulada «El beso de la vida». Muestra a dos operarios eléctricos, Champion Randall y JD Thompson, en la parte superior de un poste de electricidad. Ellos habían estado llevando a cabo el mantenimiento de rutina cuando Champion rozó una de las líneas de baja tensión en la parte superior del poste de electricidad. Más de 4.000 voltios entraron en el cuerpo de Champion y al instante se detuvo su corazón (una silla eléctrica utiliza alrededor de 2.000 voltios).
Su arnés de seguridad evitó una caída, y Thompson, que había estado ascendiendo por debajo de él, rápidamente lo alcanzó y se realizó la respiración boca a boca. No fue capaz de realizar la reanimación cardiopulmonar, dadas las circunstancias, pero continuó la respiración boca a boca, manteniendo activos los pulmones de Champion hasta que sintió un ligero pulso, a continuación, se desabrochó el arnés y descendió con él sobre su hombro.
Thompson y otros trabajadores le realizaron RCP en el suelo a Champion, cuya respiración y ritmo cardíaco fueron paulatinamente restablecidos. Luego llegaron los paramédicos y la recuperación de Champion fue completa. Su compañero le había salvado la vida con lo que en la foto parece un beso. Champion sobrevivió y vivió hasta 2002, cuando murió de insuficiencia cardiaca a la edad de 64. Thompson sigue viviendo.
La fotografía fue publicada en periódicos de todo el mundo y ganó el Premio Pulitzer en 1968.













