El Gobierno de Venado Tuerto no detiene su marcha. Bajo la premisa de que los recursos de los contribuyentes deben volver a la comunidad en beneficios tangibles, la Secretaría de Servicios Públicos avanza con paso firme en el Plan de Pavimentación urbana.

En esta ocasión, la buena noticia llegó para los vecinos del barrio Malvinas Argentinas, donde personal de la división Pavimento concretó el hormigonado en calle Valdez, entre Balcarce e Italia.
El valor de la obra pública
Para el vecino, la llegada del pavimento no es solo una cuestión estética, representa un cambio rotundo en su día a día. Significa el fin del barro en días de lluvia, una mejor circulación para los vehículos, la valorización de sus propiedades y, fundamentalmente, una mejora en la salud ambiental del entorno.

Desde el municipio destacan que cada nueva cuadra es posible gracias a una administración eficiente que permite que los impuestos vuelvan en obras. Esta sinergia entre el esfuerzo del ciudadano y el trabajo de las cuadrillas municipales es lo que permite sostener un ritmo constante de crecimiento en diferentes puntos de la ciudad.
Intervenciones integrales
Más allá de la nueva cuadra en calle Valdez, el despliegue de maquinaria y personal municipal se extiende por diversos sectores, se realizó hormigonado de cordones para bocacalle en Brett y San Lorenzo; también efectúan movimiento de suelo para obra de pavimento en Balcarce, entre Chacabuco y Alvear; bacheo con material asfáltico frío en Laprida, entre Av. Santa Fe y Roberto Cavanagh, y construyen sumideros en Dorrego y Dimmer.

Por su parte, el área de Arreglo de Calles mantiene un esquema de trabajo intenso con el perfilado de calzadas en los barrios Favaloro y Polo Viejo, además del levantamiento de tierra de zanjeo en las calles 120 y 114, garantizando que el mantenimiento llegue a cada rincón de Venado Tuerto.
Con cada calle pavimentada, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso de seguir transformando la ciudad, demostrando que con gestión y trabajo conjunto, el progreso es una realidad que se siente bajo los pies de cada vecino.










