Luego de las fuertes lluvias caídas en buena parte del país a comienzos de agosto, la Federación Agraria Argentina impulsó relevamientos urgentes en cada uno de sus distritos. En algunas zonas, la preocupación fue mayúscula, debido a que en regiones de Buenos Aires, Santa Fe, o Córdoba, por ejemplo, hubo grave pérdida de cultivos, miles de hectáreas anegadas, animales bajo el agua y actividades como la lechera, en las que hubo importantes caídas de la producción.
Desde FAA se elevó toda la información a los organismos correspondientes y se realizaron con la máxima celeridad las gestiones ante autoridades provinciales y nacionales, a los fines de que se declare la emergencia agropecuaria. “Seguimos trabajando codo a codo con los productores para lograr solución a cada uno de sus problemas y avanzar en la búsqueda de respuesta a sus demandas”, señaló el vicepresidente 1º de FAA, Ariel Toselli y representante de la entidad ante la Mesa Nacional de Emergencia Agropecuaria.


