La crisis en el Frente Progresista provincial a partir del doble juego de la Unión Cívica Radical tiene una prolongación en la fisura interna del Partido Socialista. El coqueteo con el gobierno nacional que en las últimas semanas emprendió el gobernador Miguel Lifschitz provocó que una parte importante del partido agudizara sus críticas. La vertiente que encabeza el diputado provincial Rubén Giustiniani, tradicionalmente más crítica, finalmente decidió abrirse y armar una herramienta electoral propia.
Esas tensiones se manifestaron en la diferencia de voto en la avanzada destituyente contra el Defensor Público Gabriel Ganón. El representante socialista del departamento General López, Oscar Pieroni, se sumó a la iniciativa de Enrico. El bloque Igualdad y Participación, que integra Giustiniani, decidió rechazar la propuesta y deslizó críticas contra el procedimiento que se llevó a cabo.
“Nosotros acompañamos el voto y los fundamentos del diputado Oliver, en cuanto hubo deficiencias en la sustanciación del procedimiento. Por eso votamos en contra. Creemos que se tendría que haber realizado con más garantías de la defensa en el juicio”, dice Giustiniani, y agrega en relación a las motivaciones del proceso en contra del defensor general: “nuestras fundamentación es muy concreta, no acompañamos esa destitución. Los motivos hay que preguntárselos a ellos”.
Otro de los aspectos en los que el exsenador se deslindó del espacio más amplio de su partido fue en lo referente al aumento de las tarifas de servicios. Giustiniani fue una de las voces que con mayor entusiasmo defendieron el derecho de los usuarios y reclamaron por la injusticia de la medida que bajó del gobierno nacional. En ese marco, se produjo una discusión sobre el rol de la EPE y la composición de las tarifas de servicios públicos.
“La EPE es del Estado y debe seguir siendo del Estado. Fui uno de los mayores defensores de la empresa en los ’90 cuando se la quería privatizar. Hay un contagio del ‘efecto Aranguren’, que inauguró una concepción de volcarle al usuario el costo de la tarifa al usuario de golpe. Eso generó el disparate de los aumentos que mantuvo al país parado esperando el fallo de la Corte. Si le seguimos quitando dinero a la gente es muy difícil que la economía levante”, resume.













