(PR) Un empleado de la empresa Emprender Viviendas Modulares, que fue denunciada por estafas reiteradas en localidades que van desde Gobernador Crespo -en el norte de la provincia- hasta Venado Tuerto, fue imputado como miembro de una asociación ilícita y como autor de 24 estafas con la falsa venta de propiedades en Casilda, donde la firma tenía su sede.

Se trata de un joven de 27 años, quien estaba en México tras las denuncias presentadas el año pasado contra la empresa El Techo Moderno, señalada por defraudación a gran escala. El acusado fue detenido hace dos semanas cuando llegó a Aeroparque, a su regresó al país, para pasar las fiestas con su familia. Le dictaron la prisión preventiva por un mes.
Luego de permanecer unos días alojado en la ciudad de Buenos Aires a la espera de su traslado a Santa Fe, Agustín P. fue imputado este martes en los tribunales de Casilda como miembro de una organización ilícita que cometió estafas en esa localidad, Venado Tuerto, San Justo, Bombal, Armstrong, Rosario y Gobernador Crespo.
Además, el fiscal Emiliano Ehret lo implicó como autor de estafas reiteradas, totalizando 24 hechos, de acuerdo a la información publicada en el diario La Capital.
La audiencia estuvo a cargo de la jueza Mariel Minetti, quien le dictó al implicado la prisión preventiva hasta el próximo 16 de febrero. Luego de ese plazo, la fiscalía podrá solicitar la prórroga.
Más imputados
Agustín P. es el tercer imputado en la causa que ya tiene a otros dos acusados por ser jefes de una organización que ofrecía casas construidas con el sistema en seco, pero que en la mayoría de los casos no se ejecutaron.

El empresario Andrés B. -uno de los titulares de la firma- fue imputado en agosto de 2025 por dirigir el negocio y por cinco estafas, sumadas a otras 17, y estará en prisión preventiva hasta el 30 de enero.
Por su parte, en octubre fue imputado Diego B. -también en carácter de jefe de una asociación ilícita y por estafas reiteradas en nueve oportunidades-, quien se encuentra en prisión preventiva hasta el 16 de febrero.
La denuncia de una estafa masiva se remonta a julio del año pasado en Casilda, cuando un grupo de damnificados realizó una protesta frente al local de la empresa (Bv. Colón al 2100). La firma usaba el nombre de fantasía «Emprender Viviendas», cerró sus puertas y ya no opera en la ciudad.
La maniobra, según plantearon, consistía en edificar una o dos viviendas testigo mediante la modalidad modular o industrializada. «De diez casas que vendían se quedaban con nueve», denunciaron los damnificados. Hubo víctimas a lo largo y ancho de toda la provincia, incluso en Venado Tuerto.











