La lucha de un pueblo indígena, instalado en Melincué, que quiere recuperar su identidad

(PR/GiulianaGhignone) Desde el 2001 en la localidad de Melincué se encuentra constituida la comunidad indígena Mocovi  Noagué Noa Nonot’i. La misma, está integrada actualmente por 80 familias de la etnia quienes viven principalmente en el barrio San Urbano, al norte de la ciudad, barrio humilde con población de alta vulnerabilidad social.

Lo cierto es que a lo largo de las últimas décadas ha comenzado a desarrollarse un proceso de recuperación de identidad que día a día logra dar un paso más para que la comunidad pueda conocer y mantener sus rasgos culturales y sociales que, de acuerdo a lo que explica el cacique de la comunidad, Ariel Araujo, se han ido perdiendo producto de los procesos de asimilación forzada ejecutados por los diferentes gobiernos hasta los 80´con la última dictadura militar.

Araujo explica que, en el marco de este proyecto de recuperación de las pautas culturales de su pueblo, se ha logrado implementar proyectos como un vivero forestal que permitirá a largo plazo volver a recuperar la dieta ancestral de los mocovíes y si bien explica que tradicionalmente el mocoví es cazador y recolector también llevan adelante una huerta intercultural ecológica para poder proveerse de los alimentos necesarios y comercializar el excedente.

En relación a la cuestión idiomática, mencionó que desde 2014 se le reclama al gobierno de Santa Fe que la escuela primaria n°162, sea declarada escuela de modalidad de educación intercultural bilingue a los efectos de que estas pautas culturales y esta etapa de recuperación de identidad también se plasme en la enseñanza escolar de niños de la comunidad que asisten a esta escuela. “Trabajamos para lograr un mayor dialogo intercultural, para que nuestra sociedad nos comprenda y acepte las diferencias en un marco de diálogo y respeto mutuo. Son fundamentales también los proyectos productivos que tengan presente conceptos como el buen vivir y todo lo que hace a nuestro estilo de vida indígena. Mantener nuestra tradición adaptándonos a los tiempos que corren”explicó.

Parte de esta definición del “buen vivir” incluye una buena relación con la sociedad, con la naturaleza, estar bien emocionalmente y la parte espiritual también tiene un lugar preponderante. Entonces, si bien explica Araujo que es necesario condiciones de vida óptimas esto no implica para ellos la acumulación de capital.

Para explicar un poco más acerca de su comunidad, describe que existe un concejo de ancianos, a quienes se les debe un profundo respeto.

Finalmente, el entrevistado explica que “el humedal Laguna Melincué  es un territorio sagrado indígena dado que lo era para el pueblo querandí que nos precedió, luego el pueblo mapuche y actualmente lo es para el pueblo mocoví. Es un sitio sagrado porque la laguna es un área sagrada dado que en Melincué se puede percibir el llamado de las 4 direcciones, de ahí el saludo a los 4 vientos y de ahí el nombre de mi comunidad. Y a su vez la laguna tiene una historia muy particular ya que tiene una dueña, un espíritu ancestral femenino es el término correcto, que custodia y eso hace que el lugar sea residencia de ella y lo que la hace tan especial. Estamos recuperando el proceso espiritual mocoví, estamos un proyecto cultural para valorizar el territorio inclusive en la legislación”.

09.09.2021
2:56 Hs

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