(PR) Desde el último lunes y hasta el viernes 20 de marzo, los docentes universitarios de todo el país mantendrán un paro de actividades en reclamo por la situación salarial del sector y la falta de financiamiento para el sistema universitario.
A la medida de fuerza también adhirió la Federación Argentina de Gremios Docentes de la Universidad Tecnológica Nacional (FAGDUT), por lo cual la Facultad Regional Venado Tuerto de la UTN permaneció cerrada el lunes, y de hoy en adelante se plegarán al paro nacional, respetando la decisión de cada docente.
“Este lunes tuvimos paro docente y de no docentes y por eso la Facultad permaneció cerrada. A partir de hoy el paro es solamente de los docentes, y por eso anoche hicimos una asamblea para definir que haremos el resto de la semana”, informó María Cecilia Filipetti, docente de la casa de altos estudios, y presidente de la delegación local de FAGDUT.
La ingeniera en construcción, egresada en la primera promoción de esta carrera en Venado Tuerto, recordó que la UTN permanece abierta porque en el edificio se brindan otros servicios que “generan producidos propios para cubrir el déficit en la cobertura de los gastos corrientes de la Facultad”.
Por otra parte, reconoció que a pesar que “Venado Tuerto nunca tuvo tradición de adherir a paros, ahora hay un mayor descontento porque se nota la reducción del salario, que está alrededor del 50%. Si comparamos con la línea de pobreza estamos viendo que recién los que tienen cargos mayores la igualan, y con diez años de antigüedad apenas los cargos muy superiores pasan ese valor”.
Más adelante, Filipetti planteó que “adherimos al paro porque la situación es insostenible comparado con seis meses atrás, porque nosotros no hemos tenido aumentos en este tiempo”.
Lo curioso es que una vez lanzada la medida de fuerza, el Gobierno nacional anunció un aumento de salarios retroactivo a “enero, febrero y marzo, que no alcanza siquiera a igualar el Índice de Precios al Consumidor. En enero el aumento es del 2,5%, en febrero el 2,2 y en marzo el 2 por ciento, que recién se cobrará en abril”.
En lo que se refiere al presupuesto universitario, la docente comentó que “así como está votado tenemos un desfasaje en lo que es salarios del 50%, y en todo lo demás de un 120% si lo comparamos con dos años atrás”, al tiempo que “las becas se congelaron el año pasado, en investigación los aportes no llegan y hay muchos proyectos que se cortaron”.
La profesora también aclaró que para respetar el derecho a la educación se acordó “mantener el criterio de que en primer año no se haga paro, independientemente de que cada docente tiene derecho a adherir a la protesta”.
El plan de lucha tras esta semana de paro, continuará con medidas de visibilización de los reclamos y el 27 de marzo habrá una nueva asamblea para definir las protestas futuras, con posibilidad de que el próximo 23 de abril se organice una nueva marcha nacional.
Cabe recordar que la ley de presupuesto universitario fue aprobada por el Congreso, pero luego de su sanción el Gobierno nacional por decreto decidió su suspensión, ante lo cual se hicieron una serie de presentaciones judiciales para agilizar su aplicación.
“En principio no hay miras de que esto cambie, porque ellos están proponiendo un nuevo formato a través del presupuesto general, donde hay un recorte importante para las universidades”, comentó Filipetti y apuntó que, en lo salarial, se les comunicó la posibilidad de implementar aumentos salariales en marzo, julio y septiembre, de un 11 a un 12,3%, y para gastos generales de un 14,5%, pero sin ninguna confirmación oficial.











