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«Quien está privada de por vida soy yo, porque no pude ver crecer a Chiara ni conocer a mi nieto/a»

A dos meses de que se cumplan ocho años del femicidio de Chiara Páez, la adolescente de 14 años que apareció muerta y enterrada en el patio de la casa de los abuelos de su novio en la localidad de Rufino, su mamá, Verónica Camargo sigue pidiendo justicia por el crimen de su hija ya que su homicidio podría ser beneficiado con la reducción de la pena acordada en el juicio. La propuesta, acompañarla este 8 de marzo con una foto, frase o un pequeño video en redes sociales con los hashtag: #ChiaraEnMiCorazón #8MPorChiara #NiUnaMenos

 

Para dar más detalles y que la sociedad la acompañe y recuerde la causa de su hija, Verónica dialogó con Daniel Delfino en su programa Ahí Vamos que se emite por UNO 106.3 y dijo: «El feminicidio de Chiara nos movilizó no solo a nosotros como familia sino a la sociedad en general, a todo un país con el nacimiento del primer #NiUnaMenos», afirmó.

 

Si bien por el caso de su hija, Manuel Mansilla quien era su novio y único culpable del femicidio fue juzgado como menor y condenado en 2017 a 21 años y medio de prisión. Por ser menor de edad al momento del crimen, le dictaron dos tercios de la condena máxima de 35 años. La Fiscalía había pedido perpetua y apeló el fallo y la defensa de Mansilla también apeló, pidiendo la absolución y la Cámara de Apelaciones de Rosario ratificó la condena en marzo de 2018. Mediante argucias legales, Mansilla y su familia lograron que en febrero de 2021 la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe anule la prisión y ordenaron que se lo juzgue nuevamente por un Tribunal de Justicia de Menores bajo la carátula “tentativa de homicidio”, con una condena potencial de 10 a 15 años.

Como cumplió siete años en la cárcel, si se convalida lo decretado por la Corte, el sádico femicida de su propia novia y el hijo que Chiara llevaba en su vientre podría acceder a salidas transitorias y la reducción de su condena.

«El miércoles pasado tuvimos una audiencia y ahora estamos a la espera de una respuesta por parte de las autoridades judiciales al pedido de una pena menor por el femicidio, es decir de los 15 años que se le otorgaron bajarla a 10. Es por ello que apelamos esta campaña con algún videíto, placa o foto en las redes pidiendo justicia por Chiara e impidiendo que se le reduzca la pena a Mansilla», dijo.

Pidiendo que la sociedad toda continúe el pedido de justicia por Chiara decidió convocar a esta movida a través de redes sociales. «Es una manera de visibilizar, porque como sabemos pasa el tiempo y las causas se olvidan. Como lo de Chiara tenía una sentencia de 21 años y seis meses, la gente se quedó tranquila en que se le dio al imputado la condena, pero muchas veces por un punto, una coma, o todos los juegos de la Justicia se realizan apelaciones y se vuelve hacia atrás con la causa. Pero como le dije a los jueces, ya que me dieron la posibilidad de hablar en la audiencia, si no tenemos una Justicia que actúe severamente en estos casos y en los hechos de violencia, no vamos a poder erradicar la violencia en general, no solo hacia las mujeres, sino de cualquier tipo».

 

«Cuando por ejemplo hablan de los derechos de niño, que no se hable solo de los derechos del victimario, sino que en este caso Chiara era una niña y el derecho a la vida que ella y su bebé tenían no los tuvieron en cuenta. Porque ahora por ejemplo han presentado a Mansilla como el niño ejemplar que no pudo terminar el colegio, que estuvo privado de su libertad desde el minuto cero, por eso tenemos que ser coherentes, porque quien está privada de por vida soy yo, quien no va a tener nunca a su hija», sentenció y agregó: «Yo no pude ver cómo seguía creciendo mi hija, ni tampoco a mi nieto o nieta y deben tener en cuenta por qué a esa persona se le ocurrió hacer esto».

 

«Cuando tenemos un hecho como el de mi hija, debemos ser severos porque sino no vamos a cambiar esta violencia que estamos viviendo hoy en día y no solo en lo que respecta a la violencia de género sino con todos los tipos de violencia que vivimos en la sociedad».

Chiara, un ícono

 

La muerte de Chiara interpeló a la sociedad toda e hizo que convergiera a nivel país la primera movilización bajo el lema #NiUnaMenos a través de la cual se pidió justicia por la muerte de la adolescente santafesina y su bebé nonato pero también por la muerte de las mujeres de manera violenta, femicidios.

 

Además, desde el año pasado, cada 10 de mayo se estableció como el día para la prevención y visibilización de la violencia en el noviazgo. «Todo lo que ayude a visibilizar los tipos de violencia que se puede sufrir, debemos utilizarlo. Es como por ejemplo cuando usamos los colores, por ejemplo el violeta cuando vemos un banco rojo, es para que digamos y nos preguntemos, por qué está esto o interpelemos por qué esa frase», cerró.

Cómo mataron a Chiara

 

El 7 de mayo de 2015, dos días antes de la noche en la que fue asesinada, Chiara Páez había cumplido 14 años. Vivía en Rufino, Santa Fe, con su mamá y compartía la habitación con Romina, su hermana mayor. “Chiari le había contado a su tía que estaba embarazada y que la familia de él la presionaba para que se lo sacara. Estaba muy asustada, le dijo que abortaba o se quitaba la vida”, contó Verónica.

Las tías y las otras hermanas por parte de su papá se preocuparon y decidieron contarle a la mamá de Chiara lo que estaba pasando. Así fue que Verónica, que es católica practicante y está en contra del aborto, habló con su hija y le prometió que la iba a ayudar a criarlo y decidieron seguir adelante con el embarazo.

Chiara había empezado a salir con Manuel Mansilla, de 16 años, unos siete meses antes. “A mí no me pareció bien la verdad, Chiari tenía 13 años, era muy chiquita para tener novio”, recuerda Verónica. “Cuando lo conocí sentí mucho rechazo», admitió.

Ya era el domingo a la tarde cuando encontraron el cuerpo de Chiara enterrado en un pozo en el patio. Al mediodía y en ese mismo patio, la familia de Mansilla había comido un asado. La familia de Chiara nunca creyó que el adolescente pudo haber hecho todo solo, especialmente porque Chiara medía un metro setenta y pesaba setenta kilos, es decir, era más alta y pesaba más que su novio.

“Cuando hicieron la reconstrucción, Mansilla no pudo levantar solo y arrastrar a alguien de esa contextura. No lo pudo hacer con una persona viva, menos pudo haber levantado solo un cuerpo muerto”, afirmó Verónica. El cadáver apareció en posición fetal y según la autopsia Chiara había sido asesinada a golpes.

 

 

 

Con información de Uno Santa Fe

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