(PR/NM) En la víspera, cuando los trabajadores de una estancia ubicada sobre la 93 comenzaron las tareas cotidianas al intentar mover el equipo de riego, se dieron cuenta que no funcionaba. La causa era que le faltaban los cables que dan energía eléctrica al equipo.
El hecho tuvo como víctima a los propietarios de la Estancia Santa Ana, establecimiento rural ubicado entre Labordeboy y Hughes. Según información de fuentes confiables a este medio, en la jornada del miércoles cuando los trabajadores comenzaron las tareas diarias, al intentar mover el equipo de riego este no funcionó.
Al revisar, para determinar la falla, notaron que faltaban unos 5 tramos de 57 metros de cable, lo que da un total de 285 metros de un cableado que en su interior contiene 11 cables de 1 milímetros aproximadamente, sumado dos cables más, uno de bajada del colector al tablero y el otro cable de potencia del equipo hacia el tablero, cada uno de unos 5 metros aproximadamente.

Según indicaron los trabajadores el equipo está a uso 1200 metros de una de las entradas con tranquera que está cerrada con candado, pero hay otros accesos sin tranquera.
Se informó a la fiscal de turno, quien dio intervención a la AIC para realizar peritajes e iniciar la investigación.














