La campaña para que Fran, un niño de Venado Tuerto con parálisis cerebral y epilepsia refractaria, pudiera acceder a un tratamiento en México finalmente alcanzó el objetivo. Durante mucho tiempo, 37.000 dólares parecían una montaña imposible de escalar. Pero la historia comenzó a cambiar cuando una ciudad y muchísimas personas decidieron caminar junto a él.
Detrás de esa cifra hay una historia mucho más grande: la de una comunidad entera que decidió no mirar para otro lado. Eran alrededor de 57 millones de pesos y representaban el costo del tratamiento que Fran necesitaba para viajar a México y tener una nueva oportunidad.
Fran y Gisela encaran una campaña para llegar a México

Fran es el mayor de cuatro hermanos, tiene 12 años y padece un retraso madurativo que afecta su calidad de vida. En la búsqueda de dar un alivio a su situación, su madre, Gisela Longoni, puso en marcha una campaña solidaria para recaudar fondos y poder llevarlo a realizar un tratamiento médico a México, que le ayudaría a restaurar las células neuronales y a reducir las convulsiones que le produce la epilepsia.

Francisco tiene turno para iniciar un tratamiento de un mes con el Cytotron en México, el país más cercano donde se realiza esta terapia teniendo en cuenta que la misma no existe en Argentina. Atento al alto costo que demanda el viaje, tratamiento y estadía se puso en marcha la campaña solidaria Francisco rumbo a México.
El Cytotron es un dispositivo de radiofrecuencia no invasivo que busca regenerar tejidos o tratar tumores y está disponible en México (principalmente Monterrey con Neurocytonix), para condiciones como parálisis cerebral y cáncer.
Gisela explicaba en marzo que contaba con plazo hasta septiembre, o más tardar en octubre, para hacer el depósito que le exigen en México, dado que Francisco tiene turno para diciembre 2026, pero el pago debe realizarse 60 días antes.
El acercamiento de Imagina
En su momento la ONG Imagina se acercó a Gisela y se puso como meta ayudarla para concretar esta cruzada. Con su estímulo y el de toda la localidad finalmente llegaron a reunir el dinero que necesitaban y pudieron exclamar ¡Misión cimplida!
La presidenta de la ONG Imagina: un mundo mejor, Patricia Bertrán, compartió la enorme noticia y resumió en pocas palabras lo que significa haber llegado hasta acá: “Hoy estamos acá… con la misión cumplida”.
Y ese momento tuvo lágrimas, abrazos y una felicidad difícil de explicar. En el video compartido por Bertrán aparecen ella y Gise, la mamá de Fran, abrazándose y saltando de alegría al enterarse de que finalmente se había alcanzado el dinero necesario.

No fue solamente una cifra. Fueron miles de pequeños gestos que, juntos, terminaron haciendo posible lo que alguna vez parecía inalcanzable. Una persona donó. Otra compartió. Alguien organizó un evento. Un comercio colaboró. Una institución abrió sus puertas. Un amigo insistió. Alguien aportó su tiempo. Cada gesto fue un escalón. Y entre todos, construyeron el camino que ahora llevará a Fran hasta México.
“Una comunidad entera, miles de corazones, decidieron amar a Fran y su historia”, expresó Patricia, visiblemente emocionada. La frase resume el verdadero valor de esta campaña: detrás de los 37.000 dólares hay una enorme demostración de solidaridad.
Una muestra de que cuando muchas personas se unen por una misma causa, aquello que parece imposible puede empezar a hacerse realidad. Fran ahora tiene su tratamiento al alcance de la mano. Su familia podrá comenzar a preparar el viaje con una emoción que seguramente será imposible de poner en palabras. Y Venado Tuerto podrá decir que, una vez más, cuando uno de los suyos necesitó ayuda, hubo miles dispuestos a tenderle la mano.

Desde la ONG Imagina celebraron la noticia con un enorme agradecimiento a todos los que fueron parte. “Simplemente GRACIASSSSSSS”, escribió Patricia. Porque esta vez no ganó una persona. Ganó la solidaridad. Ganó la esperanza. Ganó Fran.
Y detrás de cada dólar reunido, de cada peso aportado y de cada mensaje compartido, quedó una certeza que atraviesa toda esta historia: Imagina… un mundo mejor es posible.
















