(PR/NormaMigueles) La fiscalía solicitó 9 años de cárcel. En tanto, la defensa de uno de los imputados, a cargo del abogado José Marchisio, sostuvo la inocencia de su defendido y aseguró que no se le detectó en ningún momento actividad relacionada con la comercialización de drogas.
Previamente, en las audiencias que se desarrollaron los días 21 y 27 de agosto, el juez federal de Venado Tuerto, Aurelio Cuello Murúa, homologó los acuerdos plenos alcanzados entre la Fiscalía Federal y las defensas, con condenas de hasta 7 años de prisión para siete de los acusados por transporte y comercio organizado de estupefacientes.
Tras la investigación sobre la procedencia, la sede fiscal Descentralizada de Venado Tuerto había formalizado la imputación a 11 personas —entre ellas dos que se encuentran privadas de la libertad— como integrantes de una organización dedicada al tráfico, distribución y comercialización de estupefacientes en ciudades del sur santafesino.


La pesquisa duró más de seis meses, con resultado positivo el 16 de noviembre de 2025, cuando Gendarmería Nacional interceptó un auto Chevrolet Onix en el kilómetro 133 de la Ruta 90, cerca de Elortondo y rumbo a Venado Tuerto. Dentro de una mochila llevaban cuatro ladrillos con 4,4 kilos de cocaína. En ese momento cayeron los transportistas y la pareja vinculada al traslado.
La denuncia
A través del buzón de la vida, los vecinos habían denunciado que un grupo de personas desarrollaba actividades de venta de droga al menudeo en esa localidad, y en otras como Firmat y Cañada de Gómez, sin descartar una expansión territorial mayor en el sur de Santa Fe.
Según reveló luego la fiscalía, se identificaron vehículos utilizados para los traslados, domicilios y líneas telefónicas cuyos números se relacionaron entre sí, a partir de los cuales se realizaron escuchas, tareas de campo y seguimientos. Todos esos elementos permitieron corroborar el acceso que el grupo tenía a los estupefacientes, la comercialización y el rol de cada persona en la estructura, culminando con el importante secuestro de cuatro ladrillos de cocaína. Se trata del secuestro de mayor magnitud desde que, en 2018, comenzó a funcionar el juzgado federal de la jurisdicción de Venado Tuerto.
















