(PR/Santiago Córdoba) Este miércoles el Centro Cultural Municipal de Venado Tuerto se transformó en el escenario de un profundo debate social con la presentación del programa «Jugados contra la Ludopatía». La propuesta, que combina arte y debate reflexivo, convocó a más de 600 personas en su función matutina, reuniendo a cerca de 550 estudiantes y docentes de la ciudad.
En diálogo con Pueblo Regional, la directora de Abordaje de Consumos Problemáticos municipal, Débora Domínguez, analizó el impacto de la jornada y alertó sobre la creciente preocupación que genera el juego online en niños y adolescentes.
La funcionaria destacó el rotundo éxito de la convocatoria y la conmovedora respuesta de los jóvenes: «Tuvimos una hora de obra de teatro y la pudieron sostener en la responsabilidad de la escucha y del silencio. Después, interactuando, todos querían participar, eso habla de que a ellos les llegó». Para Domínguez, el balance fue sumamente positivo ya que se cumplió el fin central de la actividad: «El objetivo de concientizar creemos que fue logrado, y ellos quieren hablar, quieren contar y expresar lo que saben y piensan de este tipo de temas».

Al ser consultada sobre si las apuestas virtuales se emparentan con el tema de las adicciones, Domínguez fue categórica: «Totalmente tiene que ver con cuestiones relacionadas a las adicciones, porque estamos hablando de conductas compulsivas», y advirtió sobre el carácter «intramuros» y sigiloso de este fenómeno, describiéndolo como una problemática silenciosa que irrumpe de manera naturalizada en el hogar.

«La obra trae escenas cotidianas de un adolescente y sus padres. Muestra cómo esto que se empieza a naturalizar como una apuesta o un juego online, después pasa a ser un grave problema, primeramente, familiar, vincular, relacional, y lamentablemente luego en problemas económicos», explicó la directora.
A través de las representaciones artísticas, se visibilizó un escenario repetido en miles de hogares: mientras los padres conversan o discuten en la mesa, el adolescente permanece aislado en su habitación con el celular o la computadora apostando, y a partir de este dato, Domínguez remarcó la responsabilidad del mundo adulto y la tecnología a temprana edad.
Uno de los puntos más álgidos del debate con los estudiantes fue la autocrítica hacia los mayores. Según relató la funcionaria, los mismos chicos interpelaron el rol paterno al señalar que «el adulto es el responsable también de entregar a temprana edad el aparato celular».
Este acceso tecnológico precoz genera un aprendizaje temprano que abre las puertas a conductas de riesgo. La directora alertó que la inducción al juego empieza camuflada en entretenimientos infantiles: «Nombraban a Roblox (plataforma de videojuegos en línea y un sistema de creación de videojuegos) como tantos otros, donde empiezan a aparecer propagandas para comprar o pagarle a un personaje para abrir un cofre. Todo esto de las conductas a futuro para apuestas o juegos empieza a incorporarse desde temprana edad».
Frente a un contexto socioeconómico complejo donde «los padres tenemos que trabajar un montón más para poder llegar a fin de mes», la especialista llamó a no descuidar los lazos afectivos: «El primer paso es que como mundo adulto estemos atentos y reforcemos los vínculos personales y familiares».
Asimismo, recomendó la intervención inmediata si se detectan signos de alarma: «Si tengo un hijo o hija que está ocho horas encerrado en la habitación, bueno, intervenir ahí y pedir ayuda a profesionales».
Tras convocar a la comunidad, tíos, padres y entrenadores a la segunda función abierta de la tarde (a las 14, también en el Centro Cultural Municipal), Domínguez recordó que el Municipio cuenta con herramientas públicas y gratuitas para atender y contener a quienes padezcan ludopatía o consumos problemáticos: Centros de Salud Territoriales que funcionan como la primera puerta de entrada comunitaria para la orientación y posterior articulación con áreas específicas; el Espacio CREER, que es un dispositivo de trabajo interdisciplinario y atención específica diseñado para acompañar activamente situaciones de adicciones, y los Centros de Escucha, que son tres dependencias distribuidas estratégicamente en la ciudad orientadas al abordaje confidencial y especializado de consumos problemáticos.
















