(PR) Venado Tuerto pasó de la tensión legislativa a las explicaciones oficiales en menos de una semana. Luego de que los concejales del bloque Ciudad Futura, Florencia Giacometti y Bruno Taddia, formalizaran un requerimiento jurídico ante la mesa de entradas municipal para exigir transparencia absoluta sobre la remodelación de la calle Belgrano, un proyecto cuyo presupuesto estimado ronda los mil millones de pesos, las autoridades provinciales, locales y representantes de la firma adjudicataria PECAM SA, brindaron una conferencia de prensa conjunta para tratar de disipar sospechas sobre las modalidades de contratación.
El pedido de los ediles opositores se activó mediante un mecanismo de la Constitución provincial que obliga al Ejecutivo a brindar precisiones en un plazo de diez días hábiles, tras denunciar presuntas anomalías en el desarrollo de una obra. La respuesta de la gestión llegó al tercer día hábil.
Respuesta oficial
El subsecretario de Obras Públicas del Gobierno de Santa Fe, Lucas Condal, aclaró de entrada el marco legal del proyecto, destacando que se trata de una obra complementaria de la remodelación de la plaza San Martín, bajo el amparo de la Ley Provincial de Obras Públicas N° 5188.

«Nosotros, por ley, estamos habilitados a contratar directamente con la empresa, en este caso la empresa PECAM, que fue adjudicataria de la licitación 4 de 2024 que le adjudicó a esta empresa, en licitación pública, la construcción de la plaza San Martín», puntualizó Condal.
El funcionario provincial también desligó de responsabilidades contractuales al municipio y a la empresa respecto a las decisiones de los proveedores privados: «La obra es una obra provincial. Aquí no hay responsabilidad del Municipio en la contratación a la empresa constructora que está ejecutando la obra. El vínculo contractual es de la empresa PECAM con la provincia».
Por su parte, el secretario de Gobierno de Venado Tuerto, Mariano De Mattia, ponderó el impacto del proyecto para la fisonomía local, destacando que el Municipio interviene con personal propio en las tareas preliminares de demolición dentro del presupuesto aprobado para el año 2026.
«Logramos que la provincia se fije nuevamente en la ciudad y empiece a ejecutar una obra trascendental para el centro comercial de Venado Tuerto, abandonado durante más de 30 años, y que pueda tener una puesta en valor», manifestó De Mattia.
El punto más álgido del debate radica en la procedencia y regularización del proveedor de los trabajadores que ejecutan los contrapisos y la colocación de las losetas.
La polémica se encendió al divisarse cartelería de «Niva» (un nombre de fantasía bajo la razón social de Yamina Orozco), quien inició la actividad bajo una categoría básica de monotributo en una obra millonaria.
Juan Accursi, gerente de obras de PECAM, detalló cómo se vinculó a este grupo de operarios locales que anteriormente se desempeñaban para otra constructora (Roycon SRL) durante la remodelación de la plaza: «Los trabajadores junto con el capataz y los demás decidieron irse de la empresa de Roycon y nos plantearon si ellos tenían la posibilidad de poder trabajar en calle Belgrano. Nos plantearon que no tenían el tiempo necesario para abrir su empresa conforme la facturación y, en ese contexto, nos plantearon si podían iniciar bajo el nombre de Orozco Yamina y después poder cambiar de asociación».
Accursi argumentó que se buscó fomentar el empleo y el emprendimiento local: «Decidimos, creo que, con buen tino, independientemente de esta situación desafortunada, poder apoyar ese crecimiento». Asimismo, admitió que la colocación de cartelería de esa firma fue un error: «Nosotros cuando lo vimos lo hicimos retirar, no fue una cuestión de ocultar, sólo que la única cartelería que tiene que existir en la vía pública es de prevención».
Defensa de la transparencia
Ante las insistentes preguntas de los trabajadores de prensa y la concejala Giacometti respecto a si se trataba de una subcontratación no declarada, Condal asumió que hubo imprecisiones informativas previas y aclaró el régimen legal aplicado: «Estoy corrigiendo en este momento. No debería haber hablado de subcontrato en los términos formales que establece la ley. Es el tercer caso, que es el que se da en la obra de calle Belgrano, es el proveedor, la figura del proveedor, en este caso, personal o materiales. Es un vínculo en la órbita privada en la que la contratista, PECAM, no tiene ninguna obligación ni debe hacer ningún tipo de presentación».
El subsecretario concluyó ratificando la tranquilidad del gobierno santafesino respecto a los estándares éticos de la gestión de Maximiliano Pullaro: «Nosotros no vemos acá que haya ninguna vulneración del principio de transparencia. Recibimos un pedido de información pública el miércoles y hoy es lunes, tercer día hábil, y estamos acá haciendo una conferencia y anunciando la respuesta. Está todo dentro de la normativa prevista».
















