La localidad de María Teresa se encuentra en alerta. Mientras la situación en otros distritos del departamento General López se va normalizando por la mejora de las condiciones meteorológicas y el escurrimiento del terreno; en María Teresa se agrava. Es que toda la cuenca desemboca en ese distrito para luego continuar hacia Teodelina. Aunque hace más de una semana que no llueve, la situación es cada vez más compleja. En los últimos días, el pavimento continuó cediendo produciéndose verdaderas fosas de mayor tamaño que un vehículo. No solo el pavimento cede, sino que incluso algunas construcciones ya empiezan a estar comprometidas. “El derrumbe de las alcantarillas principales del pueblo continúa y ya llega hasta el cordón, comprometiendo los cimientos de algunas construcciones”, señaló la presidenta comunal de María Teresa, María Cristina Gómez.
“Tenemos en el pueblo los dos canales principales, el sur (el último que se ha hecho) en el que todavía estamos esperando las alcantarillas por parte de la provincia. Estamos con las alcantarillas de emergencia, y hemos sufrido un derrumbe. El canal sigue trabajando pero ha sufrido un derrumbe y en algunos lugares pasa menos agua de la que debería. Y en la alternativa norte tenemos un pedazo de ducto en el pueblo, de 6 o 7 cuadras, que hay una parte que se ha destruido. Es una obra de más de 60 años. El piso de eso no es hormigón armado, es hormigón común con paredes de ladrillo. El tiempo y la presión de las napas ha hecho que se partiera, entonces las napas hacen salir el agua hacia la superficie. Brota el agua. El canal se ha desplazado para abajo como 50 centímetros, inclusive con el pavimento. Eso hace que el drenaje no sea el correcto”, señaló Roberto Freites (Secretario de Obras Públicas). Agregando: “la situación se agrava hora tras hora”.



















