(PR/Norma Migueles) Este jueves comenzó en los Tribunales de Venado Tuerto el juicio oral y público al productor agropecuario Carlos N, quien está acusado de daño e incendio, por los hechos ocurridos entre el 5 y 7 de septiembre de 2022, donde quedó totalmente destruida por las llamas la Planta de Tratamientos de Residuos GIRSU, afectando también el incendio a campos aledaños. La fiscalía pidió 6 años de cárcel de cumplimento efectivo.
El tribunal unipersonal está presidido por el juez penal Adrián Godoy, en tanto que representando al MPA (Ministerio Público de la Acusación) estuvieron el fiscal Iván Raposo, quien encabezó la investigación y la fiscal adjunta Larisa Barucca. El acusado es representado por los abogados Arsenio Domínguez y Rodrigo Boyeras. En tanto que la querella, en nombre de la Municipalidad y el GIRSU, está cargo del abogado Franco Tamburini.
En la primera jornada de juicio se presentaron los alegatos de apertura y pasaron por el estrado los primeros tres testigos. El martes declarará como testigo el intendente Leonel Chiarella y el jueves se presentarán los alegatos de cierre del debate.

Al respecto Tamburini, recordó que la Municipalidad, no solo se vio afectada por la importante pérdida material con la quema de la planta, sino que además afectó y atrasó por dos años el plan de desactivación del basural cielo abierto, ya que durante ese lapso no se pudo trabajar en la planta de procesamiento.
Por su parte, los abogados de la defensa sostuvieron la inocencia de su defendido, advirtiendo que no es el autor del inicio del incendio.
La acusación
Según la investigación de Fiscalía el acusado es responsable de haber iniciado el incendio que se propagó durante varios kilómetros, afectó distintos establecimientos rurales y provocó graves daños en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de la ciudad.
De acuerdo a la acusación, el hecho comenzó durante la tarde del 5 de septiembre de 2022 en el establecimiento rural denominado “La Josefina”, donde el acusado habría iniciado una quema de pastizales con la finalidad de recuperar una porción del terreno.

Los peritajes indican que ese día había altas temperaturas, en un ambiente de prolongada sequía y con vientos que superaban los 40 km/h. A raíz de este escenario propicio para el incendio, las llamas permanecieron activas, favorecidas por la baja humedad, la vegetación seca y los fuertes vientos provenientes del norte, atravesaron los límites del campo, avanzaron aproximadamente cinco kilómetros y alcanzaron distintos establecimientos rurales.
El 7 de septiembre, el fuego llegó a la Planta de Tratamiento de Residuos de Venado Tuerto. Allí destruyó el galpón principal, las maquinarias destinadas a la clasificación y tratamiento de residuos, materiales acopiados, dos acoplados y otros bienes. Los trabajadores que estaban en el lugar debieron retirarse y ponerse a resguardo ante el avance de las llamas.
El incendio también provocó importantes pérdidas en campos vecinos, donde resultaron afectadas hectáreas productivas, alambrados, postes, tranqueras, árboles y otras instalaciones rurales.

















