El diputado provincial, Julio Eggimann, referente del espacio Mística Peronista, que lleva una lista propia en las internas del justicialismo venadense, marcó sus diferencias con el intendente José Freyre y respondió a las declaraciones que el mandatario local había realizado. La internas en el Partido Justicialista se recalienta y empiezan a notarse los perfiles específicos de cada propuesta.
“Pensar que Freyre tuvo esa actitud aperturista es gustar de los cuentos de hadas. Acá hay historia y la construcción del oficialismo nunca fue abierta. Hay antecedentes de llegar al último día del cierre de listas y que quede afuera nuestro candidato. Los espacios siempre eran para un solo sector. Así fue planteado durante largos años y en esta circunstancia se daba lo mismo. Yo siempre recuerdo del año ’83, que había una interna entre la lista 2, la lista 8 y la nuestra, que debutaba. En un sistema que era indirecto como aquel se fue capaz de acordar que los tres primeros concejales fueran de cada sector. El peronismo se fue cerrando en una mirada sectorizada, no por nada se llegó al escenario de derrota a nivel nacional”, expone Eggimann.
Para el legislador provincial, el objetivo es lograr el entusiasmo nuevamente de la gente con el peronismo. Semanas antes del armado de las listas hubo un contrapunto con Freyre en relación al acompañamiento a Agustín Rossi. Finalmente, el espacio Mística Peronista confluyó detrás de la candidatura de Alejandra Rodenas. El planteo fue: separados en lo provincial, internas locales. “En ese plenario plantee que la unidad era un proceso de ida y vuelta. La construcción que hizo el oficialismo es de sus funcionarios y expresa un modelo de gestión. En esa reunión Freyre se definió por Agustín Rossi. Cosa que no acuerdo: creo que tiene que cambiar la impronta provincial, tener otras figuras y avanzar hacia una victoria en el 2019”, detalla.
Entre sus objeciones, Eggimann acusa una mirada acrítica del periodo anterior en el oficialismo local. “Me doy cuenta que se cometieron errores y hay que revertirlos para ganar”, dice. No hubo reuniones formales con el freyrismo, aclara, ya que a veces no hace falta: “uno va visualizando caminos”.
Luego afirma que hay que contener a los que forman parte del espacio nacional pero no se sienten identificados con la gestión municipal. “Es saludable que tengamos dos opciones de cara a las propuestas políticas que hay en la ciudad. El Frente Progresista tiene dos miradas. El Pro tiene tres listas. En el justicialismo tenemos tres listas también, están las distintas miradas planteadas. En la nuestra hay vecinalistas, gremialistas, hombres de la cultura, gente que no viene de la superestructura de funcionarios”, apunta.
Uno de los rasgos sobresalientes de la campaña que lleva adelante la lista que encabeza Ricardo Aime, es el fuerte cuestionamiento a lo municipal sin mencionar demasiado a lo provincial ni el impacto de las decisiones del gobierno nacional en el plano local. En ese sentido, Eggimann desarrolla: “el descenso de la calidad de vida tiene causas locales, provinciales y, por supuesto, el tema nacional. Hay que considerar como se están deteriorando las economías regionales. Lo cierto es que a veces se privilegian las cuestiones locales. Lo importante es que los candidatos sean coherentes entre lo que dicen y lo que hacen. Acá está Diego Almirón, que es un perfil distinto al vecinalismo que se ha ido construyendo en Venado”.













