Mientras tres decanos de la Universidad del Punjab viajan desde India para observar su modelo educativo, el Centro Agrotécnico Regional (CAR) continúa sumando proyectos. En un futuro cercano, la gestión contempla la ampliación de la red de transportes hacia otras localidades, la diversificación de su propuesta gastronómica en el comedor escolar, incluyendo menús para personas vegetarianas y celíacas. Entre tanto, las novedades comprenden la construcción de una mini cancha de golf.
La delegación de la Universidad del Punjab fue recibida el último miércoles en la sede de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El encuentro con el país asiático se organizó a raíz de un viaje que realizaron estudiantes y docentes del último año del CAR a la Universidad del Punjab para conocer su desarrollo en agricultura y horticultura. En la oportunidad, el comportamiento y la formación de los alumnos argentinos causó tal impacto que la casa de estudios india decidió enviar una delegación para observar el desempeño de los jóvenes e idear posibilidades de articulación con los distintos niveles.

Esta experiencia forma parte del extendido plan de intercambios culturales en los que se enfoca la institución. En esa línea, el Representante Legal del CAR, Ing. Mario Huber, indicó que, en este momento, un grupo se encuentra en Gales y que se planifican viajes a Nueva Zelanda, Irlanda y al Mundial de Quesos, en Suiza. Por otra parte, se sostienen los otros destinos: EEUU, Italia, Francia, Croacia, España y Países Bajos, entre otros.

El proyecto que mayor prestigio le dio al colegio es la incorporación de su tambo robotizado, inaugurado en 2025 junto a Omar Pugnalli, quien continuó la labor que su padre había iniciado con el CAR hace décadas. «La gente siempre coopera, está presente en todo. Lo importante es retribuir, siendo transparentes y comprometidos, cumpliendo», señaló Huber y recordó agradecido a numerosos colaboradores.

Fiel a su estilo proactivo, la institución encara los proyectos que se vienen. Uno de los más llamativos es la mini cancha de golf a partir de la intención de replicar experiencias exitosas en Uruguay y Estados Unidos, donde el deporte se introduce desde la primera infancia. «Tenemos voley, tenemos fútbol… y por qué no el golf?», planteó Huber, que ya recibió el equipamiento necesario y aguarda la visita de instructores para capacitar a los docentes.
En paralelo, la escuela avanza en adaptar su propuesta alimentaria: junto a su producción propia de carne vacuna, porcina y aviar, el CAR apunta a incorporar opciones no sólo para vegetarianos, sino para otras situaciones de restricciones alimentarias, elaboradas todas por los propios alumnos con harinas sin TACC como parte del proceso de aprendizaje. En materia de transporte, el objetivo para el año próximo es extender el servicio hasta otros destinos cercanos. «Si uno brinda el servicio y facilita recursos, eso despierta interés», explicó Huber, que ve en los jóvenes cordobeses una concurrencia natural para una institución que ya recibe alumnos desde esas zonas, al integrar una región productiva de similares rasgos.

Todo esto ocurre dentro de un modelo de formación asentado en la esencialidad que encarna toda la propuesta educativa, esencialidad que exige y habilita un marco normativo que excede lo estándar. La escuela funciona los 365 días del año y no puede permitirse el corte de las actividades porque, según señala Huber, «hay animales que tienen que comer, hay vegetales con épocas de cosecha que no admiten interrupciones”.
«Obramos respetando a la naturaleza, la que con su sabiduría marca el ritmo. Para quien no conoce la dinámica del aprender haciendo, puede resultar difícil de entender, lo que -en ocasiones- puede generar posiciones y comentarios desafortunados. Nadie puede entendernos cuando decimos que acá no puede haber paros», admitió Huber sin esquivar la polémica que esa afirmación genera en el sistema educativo.

La visita de los decanos del Punjab será también una oportunidad política de generación de vínculos más allá del CAR. La delegación recorrerá el INTA de Castelar y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires donde se suman ACSOJA, MAIZAR y ASAGIR, entre otros- antes de llegar a Venado Tuerto, con una escala en la Universidad Católica de Córdoba y una posible reunión con el Ministro de Educación y el de Producción de Santa Fe en Rosario.
Huber tiene un objetivo claro para esos encuentros: «Deseo que no lo digamos nosotros. Quiero que lo digan los indios, los irlandeses, los embajadores. Que sean ellos quienes opinen frente a nuestros ministros sobre la importancia de la escuela técnica en el interior profundo».














