Las últimas lluvias que se produjeron en la región agudizaron una problemática que ya se volvió incontrolable. Melincué quedó prácticamente bajo el agua. “Esto se podía haber previsto, no se hizo nada en su momento y ahora hay que levantar el terraplén y bombear el agua”, dijo el presidente comunal, Gabriel Rébora. En la localidad de la región se activaron todos los mecanismos disponibles para enfrentar un escenario por demás de complejo.

Toda la zona sur del pueblo se encuentra inundada. Uno de los focos de mayor problema es el Casino, al que no se puede llegar. La situación despertó fuertes rumores acerca de su posible cierre, lo que pone en vilo 350 puestos de trabajo. El Casino es la principal fuente de empleo de la comuna y una fuente de ingreso sustancial en las arcas provinciales. Según explica Rébora, hace diez años que está instalado en Melincué y con los aportes que realiza en una sola temporada fiscal se podría haber construido el canal. “Eso es cuidar muy poco la fuente de empleo e ingresos”, afirma.
En las últimas horas se pusieron a punto trabajos de urgencia para realizar un terraplenado al borde de la ruta y para la colocación de bombas que filtren el agua. “Cualquier pueblo tiene el agua uno o dos días, nosotros, si no la sacamos, podemos tenerla durante años”, comenta Rébora, y detalla que el viejo terraplén que se construyó era distinto al que se había solicitado. El pedido realizado incluía piedras y trozos de una ruta desarmada para darle firmeza. El terraplén que se construyó “era tierra, la verdad, lo estaban construyendo y les decíamos que con el primer viento sur, con las olas de la laguna, se iba a destruir”.
Rébora está en gobierno hace cinco años y desde que asumió viene exigiendo a la Provincia obras para abordar la problemática. “Siempre perdemos tiempo, esto se podía haber hecho en enero. Ahora se va a construir con carácter de urgencia un terraplenado que va a hacer como un murallón. Este es un punto de inflexión. Es una problemática que viene desde hace 50 años, pero se viene agravando cada vez más, por el cambio climático, los canales clandestinos y no hay un comité de cuenca ni una ley que multe, así que cada uno hace lo que quiere, se saca el agua de encima y mandan el agua para Melincué”, resume.









