(PR) El Concejo Municipal aprobó esta semana mantener su composición actual en 10 concejales, rechazando la incorporación inmediata de un undécimo edil. La medida fue impulsada por el bloque oficialista Unidos, apelando al esquema de transición contemplado tras la reforma de la Constitución Provincial y la nueva Ley Orgánica de Municipios (Nº 14.436).
El concejal oficialista Santiago Meardi defendió la postura del bloque al manifestar que la decisión responde estrictamente a una «cuestión de responsabilidad fiscal y de erogaciones y gastos por parte del Estado».
Según explicó, aunque el crecimiento poblacional de la ciudad habilitaba de manera inmediata la suba a 11 concejales, el bloque consideró oportuno trasladar dicho aumento hacia el límite legal permitido, establecido para el año 2031.

«Por una cuestión de dinámica legislativa e institucional entendemos que no es necesario tener un concejal más», afirmó Meardi, enfatizando la necesidad de otorgarle a la ciudadanía un «gesto de austeridad» y garantizar que la maquinaria estatal funcione de la manera más eficiente posible.
Al ser consultado sobre si esta resolución afecta el escenario político local, Meardi fue categórico al admitir que la medida perjudica directamente los intereses del oficialismo.

«Si fuese por un criterio de poder analizar las últimas cinco elecciones, el bloque Unidos sería quien tendría mayor representación en este Concejo Deliberante», reconoció el edil, sin embargo, priorizó el compromiso fiscal por sobre las ventajas partidarias.
Este congelamiento en el número de bancas altera también los plazos administrativos y logísticos de las fuerzas políticas de la región. El Municipio dispone ahora de un período acotado para notificar formalmente a las autoridades de la provincia de Santa Fe que el incremento de bancas legislativas se prorrogará de manera definitiva hacia el final de la transición en 2031.















