(PR) La Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafe) se prepara para una nueva reunión paritaria con el Gobierno de Santa Fe bajo un clima de profunda desconfianza y un marcado retroceso salarial. El encuentro fue convocado para este 16 de julio, a las 13.30, en la sede del Ministerio de Trabajo provincial.
La delegada departamental, Silvia Buzzi, advirtió sobre la falta de una negociación real y el fuerte impacto que el sistema de presentismo genera sobre la salud y la economía de los maestros en la provincia.
La principal expectativa de los educadores se centra en revertir el grave deterioro salarial acumulado frente a la inflación. El gremio exige una propuesta económica que logre compensar lo perdido frente a las medidas oficiales.

El desfasaje inicial comenzó con una pérdida del 20% que se incrementó mes a mes, lo que llevó a un retroceso del poder adquisitivo de los docentes «de más del 30, casi 35%», aseguró Buzzi.

“El Gobierno dice que convoca nuevamente al diálogo, pero no hay diálogo con el Gobierno porque de las nueve paritarias que hubo en total, siete fueron cerradas por decreto. La idea que tenemos nosotros de paritaria es de una negociación en que una parte ofrece, la otra acepta o rechaza y en el caso de que haya un rechazo se tiene que hacer una nueva oferta. Eso ya se perdió con este Gobierno, porque se han ido cerrando todas por decreto de manera unilateral”, argumentó la dirigente.
La trampa del presentismo
Sobre el sistema de premios a la asistencia perfecta implementado por el gobierno de Maximiliano Pullaro, la delegada de Amsafe cuestionó: «Es un condicionante, si yo no cumplo determinadas condiciones que sería no enfermarme o que no me pase nada. Si falto tengo un salario, si no falto tengo otro. Entonces eso no es salario».
Paralelamente, Buzzi afirmó que son montos que se liquidan por fuera del sistema previsional: «Este presentismo es totalmente negro, no va a la obra social, no va a las cajas de jubilaciones», y aseguró que esto perjudica gravemente a los pasivos, quienes sufren «una pérdida superior a la que tuvimos los activos».
Por otra parte, consideró que este mecanismo de presentismo limita el derecho de huelga: «Hacer un paro con una herramienta extorsiva como es la que impuso el gobierno desde el inicio de la gestión, en la que si hacemos paro, el gobierno no solo descuenta un 30% de lo que se cobra en concepto de presentismo, sino también el día de trabajo, es muy difícil».
Para poner en números la situación la gremialista planteó que la pérdida por parar ronda el 40% de los ingresos de salarios ya precarizados, a partir de lo cual opinó que «no hay libertad para decidir».
A modo de cierre, la referente departamental del gremio docente planteó que «la calidad educativa no se garantiza solamente con la infraestructura, sino con los recursos humanos que somos nosotros, los docentes, que estamos día a día sosteniendo la educación».

















