La diputada Roxana Bellatti impulsó junto a otros legisladores una iniciativa que busca garantizar la continuidad laboral de los egresados de carreras terciarias de la provincia de Santa Fe, incluyendo la de Venado Tuerto.
La Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe dio un paso importante para los profesionales del Trabajo Social. Un proyecto de ley que crea un marco normativo propio para los graduados en institutos de educación superior no universitaria obtuvo media sanción, fruto del trabajo conjunto de legisladores de distintos bloques, entre ellos la diputada Roxana Bellatti y el diputado Sergio «Chiqui» Rojas.
El contexto: una ley nacional que generó preocupación
La iniciativa surge en respuesta al debate en torno a la adhesión provincial a la ley nacional N° 27072 de Trabajo Social. Esa norma jerarquiza la profesión exigiendo el título de Licenciado para ejercer, lo que generó alarma entre los graduados de institutos terciarios, quienes temían quedar fuera del ejercicio profesional.
Para dar respuesta a esa situación, Bellatti y sus pares impulsaron un proyecto complementario que garantiza que los títulos expedidos por los institutos terciarios mantengan su validez y que sus graduados puedan continuar ejerciendo. El texto surgió de reuniones con docentes, estudiantes, profesionales y referentes de distintos espacios políticos.
Un marco que incluye a todos
El proyecto establece que ambas formaciones —la universitaria y la terciaria— puedan coexistir con responsabilidades diferenciadas según el nivel de cada título. Además, el proyecto de adhesión a la ley nacional incorpora un plazo de cinco años para que los estudiantes terciarios puedan seguir matriculándose y ejerciendo mientras completan su formación.
«Tratamos de sancionar una ley que contemple todas las miradas», señaló Rojas. «Creemos que están dadas las condiciones para que ambas carreras puedan convivir, cada una con distinto grado de incumbencia.»
Venado Tuerto, un caso concreto
La carrera de Trabajo Social que se dicta en Venado Tuerto es una de las que se vería directamente beneficiada por esta legislación. La ciudad cuenta con un instituto de educación superior no universitaria que forma trabajadores sociales, y sus egresados enfrentaban incertidumbre ante la posibilidad de no poder ejercer su profesión tras la adhesión a la ley nacional.
La defensa de estas carreras terciarias tiene además una dimensión territorial clave. Tal como remarcaron los impulsores del proyecto, en muchas localidades del interior santafesino el acceso a la educación universitaria resulta difícil o directamente inaccesible para gran parte de las familias. «Es cada vez más difícil para las familias mandar a sus hijos e hijas a estudiar afuera, o pagar los costos de una universidad privada», subrayó Rojas. «Mantener abiertas este tipo de carreras es fundamental para garantizar el acceso a la formación superior en toda la provincia.»
Una profesión con demanda real
Los impulsores del proyecto también destacaron la relevancia social y laboral de la carrera. El Trabajo Social tiene salida laboral casi inmediata: muchos egresados comienzan a trabajar incluso antes de finalizar sus estudios. Esa realidad hace aún más urgente contar con un marco legal que proteja su ejercicio.
El camino que sigue
Con la media sanción en Diputados, el proyecto pasa ahora a la Cámara de Senadores, donde los institutos terciarios y sus referentes seguirán de cerca el tratamiento. Los legisladores que impulsaron la iniciativa se mostraron comprometidos con acompañar el proceso hasta su sanción definitiva.
«Vamos a seguir acompañando para que pueda salir una ley que jerarquice la profesión pero sin dejar nadie atrás», concluyó Rojas.


















