(PR) Luego de la polémica que se generó semanas atrás cuando se hizo público el desembarco de la aplicación Uber de transporte de pasajeros, el Concejo Municipal decidió tomar cartas en el asunto y avanzar en la regulación de este servicio para ponerlo en similares condiciones de trabajo que taxis y remises.
Tras intensas reuniones previas y manifestaciones frente al edificio legislativo, el consenso alcanzado entre propietarios, choferes y el Ejecutivo local permitió dar luz verde a un sistema de transporte adaptado a las nuevas tecnologías.
En una sesión clave llevada a cabo este mediodía, el Concejo aprobó por unanimidad la nueva ordenanza que regulará el servicio de taxis, remises y aplicaciones de transporte privado en Venado Tuerto. El dictamen incorpora formalmente a la plataforma Uber y establece las bases para futuras aplicaciones digitales que pretendan operar en la ciudad.

La flamante legislación introduce transformaciones estructurales. La más destacada es la desregulación de las tarifas, abriendo paso a un esquema de libre competencia en el sector.
A partir de ahora, el Departamento Ejecutivo Municipal publicará mensualmente un Índice de Referencia Tarifaria (IRT) calculado sobre los costos operativos del mes previo. No obstante, las autoridades aclararon que este índice funcionará únicamente como una herramienta de transparencia y orientación para los usuarios, por lo que no obligará a los prestadores a fijar un precio único.
El presidente del Concejo, Juan Ignacio Pellegrini, destacó el impacto de la medida al afirmar que «esta normativa pone a Venado Tuerto a la vanguardia a nivel nacional», y explicó que el proyecto busca que «taxis, remises y Uber puedan competir de la misma manera» bajo un marco legal unificado, superando una regulación que había quedado obsoleta por el paso del tiempo y las sucesivas modificaciones.
A pesar de la apertura del mercado, el Municipio mantendrá un estricto control sobre la seguridad vial y la fiscalización del servicio. Para coordinar estas acciones, se creará el Registro Único de Transporte de Pasajeros, el cual segmentará la actividad en tres categorías: Conductores, Vehículos de Alquiler e Intermediarios (agencias y empresas tecnológicas).
Entre las principales exigencias que deberán cumplir todos los prestadores del servicio se encuentran: Licencia profesional, Identificación digital, Antigüedad y estado vehicular, Cobertura de seguros.
Paralelamente, la normativa estipula que los taxis y remises tradicionales mantendrán la obligación de utilizar el reloj taxímetro para marcar la tarifa de referencia, un requisito del cual quedarán exceptuados aquellos automovilistas que capten viajes exclusivamente mediante soporte digital.

















