(PR) Cada 4 de agosto se celebra el Día del Párroco (en honor a San Juan María Vianney, el Cura de Ars). Con motivo de este día tan especial, Pueblo Regional dialogó con el padre Eduardo Celoria, responsable de la Parroquia Nuestra Señora de la Misericordia de Venado Tuerto.
A los 15 años, mientras cursaba en una escuela industrial y proyectaba su futuro entre planos eléctricos, una misa en la Catedral Inmaculada Concepción de Venado Tuerto cambió su destino para siempre.
Hoy, con más de tres décadas de sacerdocio, el párroco de Nuestra Señora de la Misericordia reflexiona sobre su vocación, los desafíos de la fe moderna y el verdadero sentido de sembrar.


Desde el hogar que eligió hace más de 30 años, el padre Eduardo Celoria mira hacia atrás y sonríe al recordar la ingeniería electromecánica que nunca fue. Si el destino hubiera seguido el guion lógico de un estudiante de escuela industrial, hoy sería un técnico electricista trabajando en alguna gran empresa. Sin embargo, a los 15 años, un chispazo completamente diferente transformó su realidad en plena misa dominical. “Me impactó lo que era un sacerdote en el altar y lo que hacía. En un momento yo no viví así, digamos, estaba entre los fieles, en un momento yo me vi ahí”, recuerda Eduardo sobre aquella revelación imprevista que lo conmovió profundamente.
El asombro se transformó en una alegría imborrable que marcó el inicio de su llamado. “Me produjo una alegría tan grande hacer lo que hacía el cura, eso nunca se me borró, para mí eso fue el llamado que Jesús me hizo”.
Tras procesar la experiencia con sacerdotes cercanos y completar sus estudios secundarios, ingresó al seminario de Rosario en 1985, y se ordenó el 14 de mayo de 1993.
Desde entonces, su camino pastoral incluyó casi quince años de entrega en Chañar Ladeado y una última década afincado en Venado Tuerto, donde hoy cumple 33 años de un ministerio consagrado a la comunidad.

Sembrar sin exigir cosechas
Para Celoria, el rol de un sacerdote actual replica la diversidad de los primeros apóstoles, personas comunes con realidades distintas llamadas a una misión superior. El religioso acepta que los tiempos cambian y que la sociedad moderna a veces elige transitar caminos alejados de la espiritualidad, pero entiende que el éxito de su tarea no se mide con números estadísticos, sino con la persistencia en el esfuerzo.
En un pasaje íntimo de la charla, el párroco traza un paralelismo perfecto entre su herencia rural y el trabajo pastoral cotidiano: “Jesús no nos pide éxito, nos pide predicar, sembrar. Si cosechás es Él, y el que hace crecer es Él. Yo particularmente procuro sembrar. Después, bueno, es como pasa en el campo con la semilla: hay que ayudar, hay que regar, hay que tirar fertilizantes, hay que estar atento a las malezas. Lo mismo con las personas”.
Esa misma entrega comunitaria funciona como el gran motor que suple aquellos proyectos de juventud que la sotana dejó a un lado. Confiesa con total honestidad que, de haber tomado otro rumbo, le hubiese gustado formar una familia numerosa. Sin embargo, encuentra esa paternidad expandida en cada vecino que cruza el umbral de su parroquia.
También se anima a profundizar sobre el valor de la amistad: “Las amistades es como ser un padre espiritual para muchas personas, aunque por ahí no sé si uno merece ese título”, desliza con humildad.
Humano entre los humanos
Lejos de colocarse en un pedestal místico, el padre Eduardo reivindica la humanidad compartida de quienes eligen los hábitos. Admite que los sacerdotes se confiesan con frecuencia, rezan el rosario y buscan apoyo permanente en la oración para mantenerse firmes ante las debilidades del día a día.
Al cerrar su reflexión en el marco del Día del Párroco, Celoria dejó un mensaje de afecto para sus colegas y un pedido explícito de empatía para toda la comunidad: “Valorar el sacerdocio, acompañar a los sacerdotes, que somos personas como cualquiera, pero tenemos en nosotros un don que viene del cielo, que nos supera totalmente. Apreciar al cura que gracias a Dios tenemos, valorar el don más allá de la persona”.

















